La función del “Travieso” Arce, una desgracia anunciada

eldenegro

Y las autoridades……… posaron para la foto con los púgiles

La-función-del-“Travieso”-Arce,-una-desgracia-anunciada.

Durante la función de box celebrada el pasado 16 de noviembre en la capital potosina, sucedieron varios hechos que pudieron evitarse si se hubiera cumplido el reglamento que rige el boxeo y claro si las autoridades competentes como el Departamento de Deportes del Ayuntamiento de San Luis Potosí y la Comisión de Box y Lucha hubieran tomado con antelación las debidas precauciones.

De todos es conocido que actualmente en un hospital se encuentra el peleador colombiano José Carmona, quien de acuerdo a los médicos podría tener secuelas graves que incluso por lo menos lo retirarían de este deporte.

El sudamericano fue noqueado por Jorge Arce en la contienda estelar, mismo que sólo había sido presentado horas antes de la contienda y que por cierto fue el tercer cambio de peleador para el “Travieso”, esto quizá  sin que se le haya revisado la licencia de boxeador, aquella que dice cuando fue la última pelea y por supuesto el resultado… lo anterior es una obligación que debe cumplir la Comisión de Box y Lucha Libre.

Ahora bien, durante la contienda hubo otros factores que pocos han tomado en cuenta y que aunque ahora la ‘moda’ sea desmarcarse por supuesto, creo yo, que debe haber responsables.

Pero vamos analizando por partes:

Primero: Dicen los expertos en el tema, que en San Luis Potosí, no hay un reglamento como tal adaptado para la plaza de boxeo, sin embargo se rigen por el que sanciona en el Distrito Federal.

Segundo: Cada peleador que previamente sea autorizado por la Comisión de Box y Lucha en el municipio debe de contar con una salida médica, es decir, debe ser certificado por un especialista en la salud, previo a subir a un cuadrilátero.

Tercero: Existe el testimonio de un peleador –que no revelo su nombre para no involucrarlo- que asegura haber subido a la báscula con menos de 3 kilos de su rival, situación que no es posible en el boxeo debido a que es mucha diferencia y se está jugando con la vida del peleador con menos peso; eso no es todo, en caso de que se acepte el pleito por parte de ambos púgiles, se debe pagar una penalización del 25 por ciento del sueldo por parte del peleador que esté más pesado, es decir que salga del peso pactado.

Cuarto: Es la figura del Comisionado la encargada de revisar las licencias de los peleadores, las cuales indican a cuántos rounds está capacitado para pelear, así como también si ha estado activo o inactivo dentro del deporte.

Quinto: Esto es grave se permitió que subiera al cuadrilátero un peleador –que me reservo el nombre- , que tenía mucho tiempo fuera de la actividad.

Sexto: En esta función subió un contendiente con otro nombre y era visible que su rival tenía más kilos.

Séptimo: En lo administrativo, el promotor o empresario, debe de cumplir varios requisitos para llevar a cabo la función:

A.- Tener autorizado el programa por parte de la Comisión de Box y Lucha Libre.

B.- Ante Comercio Municipal, iniciar con la papelería correspondiente, en donde se debe de dejar en claro los peleadores y avistar con antelación si es que existe cambio en el programa, y por supuesto una fianza para retirar la publicidad o para cobrar multas en caso de faltar al reglamento que rige el Ayuntamiento.

C.- Claro está que en el boxeo hasta cierto punto es normal el cambio de peleadores, pero en todo caso, sería bueno saber si este trámite se cumplió.

En base a lo anterior, es bueno puntualizar algo… Aunque en San Luis Potosí, no se cuente con un reglamento, claro está que tenemos autoridades que deben de hacer cumplir con por lo menos algunos puntos de lo ya expuesto.

Y sino por lo menos hagamos memoria con quién o quienes posaron para la foto, pues no olvidemos que hay un peleador hospitalizado.

Existe una persona que ha estado por años al frente de la Comisión de Box y Lucha Libre, misma que dijo que su jefe inmediato es el titular del Deporte en la Capital, como es Alejandro Muñoz Remolina…

Pero claro, la mejor opinión la tiene usted…