Granito de arena

Por: Gustavo Mares

El esfuerzo que hace Tauromaquia Mexicana Siglo XXI por fomentar y preservar los festejos taurinos en todo lo largo y ancho de nuestro país es importante.

Sin embargo, el grupo que trabaja a marchas forzadas todos los días no puede solo. Aquí es donde entran los aficionados, que gustan del difícil arte de lidiar reses bravas.

Si bien muchos profesionales del medio taurino se han integrado a este esfuerzo y colaboran con determinadas cantidades de dinero, con las que se sufragan diversos gastos como los de los abogados, por ejemplo, cada aficionado desde tu tribuna o trinchera puede aportar su ‘granito de arena’.

Y no se trata de una contribución en efectivo. La contribución más importante que puede hacer cualquier aficionado es demostrar, con argumentos sólidos e interesantes, todas las bondades de la fiesta brava.

De tal suerte que un reconocido cheff puede aprovechar sus participaciones en los medios de comunicación o cada que la oportunidad lo permita, para hablar de lo delicioso de la carne del toro de lidia, carne que engloba el concepto de ‘orgánico’ hoy tan de moda en la industria alimenticia.

Los temas que genera la tauromaquia son tan abundantes que abarcan casi cualquier rubro de la vida diaria. Ya lo decía el gran actor español Paco Rabal en su inconmensurable interpretación de José Álvarez, Juncal, matador de toros, natural de Carmona y enrazado con Mazarrón, provincia de Murcia: ‘El mundo entero está rendido a los pies del torero. Todo gira en el mundo alrededor de los toros. Los músicos existen para inventar pasodobles toreros, los poetas para cantar a los toreros, los médicos para curar a los toreros, los arquitectos para construir plazas de toros, los pintores para pintar toreros y las mujeres para querer a los toreros’.

Algún día, por azares del destino, este reportero tuvo la oportunidad de platicar con un reconocido experto en cuestiones metafísicas. Salió el tema taurino y si bien no se confesó fanático irredento del ‘Arte del Birlibirloque’ sí reconoció que la fiesta brava le atrae por la gran carga energética que se vive dentro de un ruedo, porque todo lo que sucede ahí es real. ‘La vida y la muerte se entrelazan en una especie de ballet en la que el artista expone lo más valioso que tiene en cada trance, su vida misma’, dijo el experto.

Aquel día me quedó muy claro un punto. Si yo no hubiera sido aficionado a la fiesta brava, ese tema me habría atrapado para querer investigar más del tema. Y seguramente me habría vuelto aficionado porque la mayoría de las personas que se dan la oportunidad de ir por primera vez a una plaza de toros -sin ningún prejuicio-, se enamoran del toreo. A mí me pasó.

En cada uno de nosotros está el hecho de poder defender con los argumentos necesarios el espectáculo que nos apasiona para que las futuras generaciones puedan disfrutar del mismo.

Entre todos, profesionales o no, puede armarse un importante bloque en pro de la fiesta brava, que atraviesa por uno de los momentos más álgidos de toda su historia.

Dicen que ‘la unión hace la fuerza’. Un granito de arena, quizá no sea tanto, pero muchos granitos de arena pueden formar una playa.
Para finalizar, la pregunta de la semana: ¿Dará o no la Asociación de Matadores su aval a la alternativa que tomará el sábado Paulo Campero de manos de Manolo Martínez hijo en Tula,Tamaulipas?
Comentarios, y sí respondo: www.torosyfaenas.com