Lectura en voz alta permite mejor acercamiento a historias: Adriana Mata

San Luis Potosí, SLP.- La lectura en voz alta permite un acercamiento con mayor atención a las historias que relatan los libros y posee la ventaja de que el lector no distrae la mente en otras cosas porque se escucha a sí mismo y mantiene interesados a través de su voz a otras personas a las que pudiera estar leyendo recomendó la secretaria general de la Facultad de Ciencias de la Información (FCI) doctora Adriana Mata Puente.

Y es que hay muchas maneras de que las personas le rehúyan a leer, sin embargo, son muchos los métodos y acciones que bibliotecarios, escritores, maestros de español, literatos entre otros profesionales y personas que fomentan la lectura.

La lectura debe ser placentera apuntó la doctora Adriana Mata secretaria general de la FCI, quien sostiene que los maratones de lectura atraen e invitan a las personas a acercarse a las letras, pues motivan a los ciudadanos a dar respuestas y sentido a la vida, y el que estos sentimientos se generen al momento en que se realizan actividades colectivas, es algo gratificante para los promotores.

Sin embargo, la también catedrática universitaria reconoció que el acercamiento y gusto por la lectura tiene que ver también con una situación individual que permita conocer géneros y gusto por diversas historias y temáticas que abordan los autores, incluso el hecho de acercarse a leer tiene que ver con estilos y maneras de narrar que cada uno de los miles de autores que hay en el mundo ofrecen a la población.

Finalmente, la secretaria general de la FCI sostuvo que en cuanto las personas conocen a través de la lectura, alguna historia que los engancha o algún autor que los motiva a seguir leyendo es como se enganchan y continúan leyendo cuentos o novelas, además comentó que siempre los autores van llenando de bagajes los textos que plasman en los relatos, de tal manera que en alguna página mencionan a algún otro autor o un dato que los hace brincar a otra historia o libro que continua enganchando al habido lector, de tal manera que lo mantiene con el hábito de leer por placer que es prácticamente lo que se pretende al momento de que se organizan las actividades de la promoción de la lectura.