MANUAL PARA GANAR LA ELECCIÓN AL SENADO

Ángel Castillo Torres

Como dijo el clásico: “Haiga sido como haiga sido” Luis Mahbub es el candidato del PRI al Senado de la República.

Ahora deberá convencer a priistas y ciudadanos que la decisión impuesta por el Gran Dedo Elector fue la correcta. Tiene menos de cinco meses para lograrlo.

¿Qué tiene que hacer para convencerlos?

Para comenzar debe hacer gala de cualidades histriónicas para pedir a los incrédulos y lastimados priistas que lo hagan suyo. Que lo adopten, que lo arropen, que le den una oportunidad para demostrar que ya descubrió al priísta que lleva adentro. Justificar que aunque al principio no quería finalmente dio su brazo a torcer porque, como dijo Don Lupe Vega después de su tercera postulación a diputado federal defendiéndose de las críticas de los envidiosos: “ni que fuera tan irresponsable para no aceptar”.

A partir de ahora Don Luis Mahbub deberá comprometerse ante las huestes priistas a ser un auténtico heredero de la Revolución. Prometer que estudiará a fondo los Documentos Básicos del PRI, su Código de Ética y a presentar examen en el Instituto de Capacitación Política Jesús Reyes Heroles, para demostrar que se ha convertido al evangelio priista y que aceptó no por oportunismo sino por pura convicción.

Mahbub deberá invertir muchas horas en el estudio de grandes figuras del priismo histórico.

Leer, por ejemplo, la biografía y el pensamiento político de Plutarco Elías Calles, del general Lázaro Cárdenas, de Don Jesús Reyes Heroles, de Luis Donaldo Colosio, entre otros.

Sería imperdonable que cuando se presente ante las masas de los tres sectores del PRI para pedir su voto no hiciera alguna mención a su legado.

Debe además aprenderse los nombres y lemas que definieron la identidad del actual PRI en sus tres grandes mutaciones: 1929, Partido Nacional Revolucionario, “Instituciones y reforma social”; 1938, Partido de la Revolución Mexicana, “Por una Democracia de los Trabajadores” y, Partido Revolucionario Institucional, 1946, “Democracia y Justicia Social”.

Mostrar que sabe todo esto le abrirá el corazón del priismo profundo que ya convencido dejará sus remilgos para “hacerlo suyo”. Sólo así conseguirá el voto duro del PRI que siente que le han enjaretado a un candidato que huele a leña de otro hogar.

Deberá además aprenderse de memoria las estrofas del “Himno Agrarista” para que cuando vaya a mítines con campesinos o con la Vieja Guardia Agrarista en la CNC se vea que conoce este canto de guerra y que guarda respeto y conocimiento de lo que significó la lucha agraria de los campesinos de México. En posición de firmes y con gran solemnidad marcial debe entonar por lo menos la parte que dice:

♫ “Marchemos agraristas a los campos. ♫♪ A sembrar la semilla del progreso.♫ Marchemos siempre unidos sin tropiezo. Laborando por la paz de la nación. ♪ ♪ ♫.

♫No queremos ya más luchas entre hermanos. ♪Olvidemos los rencores compañeros.♪♫ Que se llenen de trigo los graneros. Y que surja la ansiada redención” ♪ ♪ ♫.

También será de gran utilidad conocer el “Manual de Política en Desuso”, de Héctor Aguilar Camín, en el que se recopilan todas las frases más famosas y sabias que a lo largo de su historia han acuñado con letras de oro los más destacados priistas miembros del Salón Jurásico.

Siendo potosino Luis Mahbub debe poder citar con soltura algunos pasajes de las “Memorias de Gonzalo N. Santos”, si es que quiere agradar y ganarse a los priistas huastecos.

Y como se verá obligado a pronunciar discursos de profundo contenido social y político no estaría de más que en su cuarto de guerra atendiera a las recomendaciones de esos dos grandes tribunos conocidos como El Tekmol y Jano Segovia.

Tiene que aspirar a convertirse en un gran fabricante de votos. Hay que tomar en cuenta que necesitará por lo menos 550 mil sufragios para obtener el triunfo.

Eso por una parte. Pero por la otra, deberá hacer públicas sus definiciones acerca de temas que son competencia de un Senador, tales como la política exterior de México, tratados internacionales, desaparición de poderes constitucionales en las entidades federativas, federalismo fiscal, fortalecimiento de los municipios, agenda bilateral con los Estados Unidos (Migración, Seguridad Nacional, Narcotráfico), derechos humanos y su postura ante la renegociación del Tratado de Libre Comercio con Estados Unidos y Canadá.

Adicionalmente tendrá que definirse frente a temas actuales y controvertidos. Por ejemplo el combate a la corrupción, el Sistema Nacional y Estatal Anticorrupción, su opinión del Fiscal Carnal y el Fiscal Anticorrupción, también carnalito, el caso de La Ecuación Corrupta, el matrimonio entre personas del mismo sexo y la Ley de Seguridad Nacional.

Y como toda campaña exige contrastar virtudes propias frente a las que dicen tener los adversarios se debe estar dispuesto a recibir ataques y descalificaciones. En pocas palabras, Don Luis Mahbub debe prepararse para lo que van a decir de él los candidatos del PAN, PRD y MORENA.

Debe estar consciente que en política hay que tener el cuero duro para aguantar las críticas que van a atizarle, fundadas o insidiosas. En especial hay que vacunarse contra los despiadados ataques que en redes sociales le van a recetar un día sí y otro también.

Sus familiares y amigos deben prepararse psicológicamente para este infierno. Porque se sufre mucho si no se está acostumbrado.

Hay un detalle adicional que va a crispar la contienda y a provocar ataques crueles contra Mahbub.

Resulta obvio que quien lo puso en ese brete tiene la intención de que gane no sólo la Senaduría, sino que además se vaya construyendo como “candidato ciudadano” para que en 2021 busque apoderarse de la gubernatura.

Por ello, darle con todo es atractivo y redituable. Para los adversarios del Gran Dedo Elector las votaciones del primero de julio son una magnífica oportunidad para enterrar de una vez por todas este proyecto transexenal.

Por eso habrá que estar atentos para ver en que termina todo esto.