El fiscal Garza encubre a panistas de empresas fantasmas

Por: Elde Negro

En pleno uso de mi libertad de expresión que consagra el artículo seis de nuestra constitución, y con pleno conocimiento del tema, me permito publicar con siguiente con la convicción de la verdad por delante.

El ahora Fiscal General del Estado, Federico Arturo Garza Herrera, notario de profesión y en algunos casos convertido en investigador privado, donde iba a certificar infidelidades a modo de show mediático, ahora se ha convertido en un alfil que sopesa qué asuntos son de su conveniencia, cuáles personales y cuáles políticos.

Mientras la delincuencia cobra terreno en asaltos a plena luz del día, robos a casa habitación y hasta desvalijada de autos en Lomas, se suma la protección que ha dado al grupo de diputados del que ahora parece el partido político de preferencia del gobernador Juan Manuel Carreras López: Acción Nacional.

Y es que en el tema de escándalo de Héctor Mendizábal y Mariano niño (sin olvidar a la flamante diputada federal electa, Josefina Salazar Báez) donde compraron a empresas no existentes facturas falsas para comprobar miles de pesos en gestorías que nunca se llevaron a cabo, todo ha derivado en la mutis del también empresario de muebles Garza Herrera, quien no ha movido ni una silla para aclarar la investigación de dichas empresas que evidenció la organización Ciudadanos Observando.

Hay que recordar que al inicio del ataque mediático contra integrantes del Congreso del Estado por la llamada ecuación corrupta (de la cual la conformarían 27 representantes), fue selectiva la justicia contra los opositores de gobierno y del círculo del secretario general de Gobierno, Alejandro Leal Tobías. El tiempo ha dado la razón a ello siendo solamente Enrique Flores el gran perdedor, y otros como Óscar Bautista y la propia Josefina Salazar continuarán pegados a la nómina pública.

¿Y quien creen que movía las carpetas y golpeteo mediático?, pues precisamente un panista convertido en visitador general de la entonces Procuraduría General de Justicia del Estado, el ex regidor panista Oliver Meade Hervert, quien fuera acomodado en la misma dependencia por el ahora orquestador de desvió de recursos, Héctor Mendizábal, quien ha sido evidenciado por seguir usando recursos públicos ahora para pagarse a el mismo y a su asesor personalísimo, Gonzalo Carrasco, estudios en universidades privadas.

Por cierto, también en la Procuraduría fue incrustado el novio de la diputada Xitlálic Sánchez Servín. Es inconcebible y hasta inhumano, que pese más la nómina de la dependencia que la mano firme de quien debiera procurar la justicia en San Luis Potosí.

La justicia selectiva de San Luis Potosí seguirá dando palos de ciego mientras ataca a adversarios políticos, y solapa a verdaderos asaltantes, roba casas y desvalijadores de automóviles…