Héctor de Ávila y Sebastián Torre triunfadores en la novillada

Crónica: Everardo González

Fotos: Liz López  y Marco A. Mena

San Luis Potosí, S.L.P.- Ante aceptable entrada registrada en El Domo, el novillero Héctor de Ávila y el rejoneador potosino Sebastián Torre fueron los triunfadores del primer festejo novilleril de feria al cortar una oreja respectivamente.

Se lidiaron 3 novillos de San Antonio de Triana y 3 de Villa Carmela.

 El Festejo

Abrió plaza ‘Gaonero’ que correspondió al rejoneador potosino, Sebastián Torre, quien estuvo clavando bien los de castigo.  Su faena fue variada estando certero y rematando todas sus ejecuciones. Con el rejón de muerte matón en el primer intento para ser premiado con el corte de una oreja.

El segundo de la tarde, primero de lidia ordinaria llevó por nombre ‘Compadre’ que procedió de la vacada de San Antonio de Triana y que fue lidiado por el zacatecano Luis Ignacio quien estuvo bien a la verónica.  Con la muleta demostró ser un torero toreado con cabeza, ejecutando tandas por derecha con clase y calidad, ante un toro al que había que esperarlo.  Con la espada se puso pesado por lo que escucho palmas, obligándolo a salir al tercio.

El tercero de lidia ordinaria fue para Héctor de Ávila, quien lidió a ‘Huasteco’ de la ganadería de Villa Carmela, mismo que instrumentó bien a la verónica rematando con una media muy torera.  Con la muleta demostró ganas y vergüenza torera poniendo el resto para agradar al respetable, corriendo la mano por el derecho con clase, pero poniéndose muy cerca de los pitones.  Con la espada la dejó entera en buen sitio rodando el toro sin puntilla para que se le otorgara una merecida oreja.

Le siguió el moreliano Antonio Mendoza, quien enfrentó un novillo de San Antonio de Triana, de nombre ‘Hereje’ con el que estuvo bien a la verónica.  Con la muleta el novillero se vio variado, valiente y con sitio, llevándose un susto sin consecuencia.  Con la espada se puso pesado, sin embargo la afición lo obligó a dar la vuelta al ruedo.

El quinto de lidia ordinaria fue para Abraham Marín, quien estuvo breve con el capote, ante ‘Chepo’ de la ganadería de San Antonio de Triana. Su labor muleteril la inicio de rodillas en el centro del ruedo donde pego tres derechazos y el de pecho. De pie estuvo valiente instrumentando por ambos lados. Con la espada mató en el segundo viaje, pese a ello dio la vuelta al ruedo con fuerza.

Cerró plaza Diego Sánchez, lidiando a ‘Nopalero’ de la ganadería de Villa Carmela, con el que estuvo bien a la verónica. Con la muleta se vio un torero con sitio y clase, pero sobre todo con mucha cabeza al estar en la cara del novillo.  En su quehacer destacan dos tandas por el lado derecho en las que instrumentó largo, templado y con buen gusto. Con la espada se puso pesado, dio la vuelta al ruedo.