Diego Silveti sigue triunfando en Europa

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En Sangüesa (Navarra), con casi lleno en los tendidos, Diego Silveti ha conseguido un nuevo y destacado éxito dentro de su temporada europea, pudiendo ser cuatro las orejas que hubiese paseado, de no haber fallado con la espada en su primero. Luego, al sexto le cortó las dos y salió en hombros por la puerta grande.

Se han lidiado toros de Los Recitales, de buen juego en general, con el siguiente resultado para los matadores: El Capea, oreja y silencio; Román Pérez, oreja y oreja; y Diego Silveti, ovación y dos orejas.

Diego Silveti sorteó en primer turno un buen toro de Los Recitales, lo que le sirvió para que desde un principio se acoplara a su embestida. Lo toreó muy bien de salida a la verónica, y le cuajó un ceñido quite por chicuelinas, que vinieron a demostrar su gran disposición para el triunfo. Muleta en mano, Silveti se sintió muy templado por ambos pitones, especialmente por el lado derecho, por donde llegaron los mejores y más rematados muletazos de su actuación. Lo toreó despacio, a placer, rematando con largos pases de pecho y muletazos de la firma de gran torería. El final, como ya viene siendo habitual en su repertorio, y que tanto llega a la gente, fue por bernadinas cambiándole de pitón. Lo peor fue que lo atravesó con la espada, para matar después de una gran estocada y un descabello, perdiendo con ello las orejas. Pero la ovación fue unánime.

Pudo compensarlo todo en el sexto, pues a este sí le cortó los dos trofeos, después de otra notable y destacada actuación tanto con el capote como con la muleta. De nuevo, el temple y la despaciosidad fueron las notas más destacadas de una faena que llegó mucho a los tendidos, aprovechando lo bueno que le dejó el toro. Tras un pinchazo, agarró una buena estocada y a sus manos fueron a parar esas dos orejas, y con ellas una nueva salida por la puerta grande.

Abrió cartel Pedro Gutiérrez “El Capea”, con un primer toro de buena clase, al que entendió en una faena de buen nivel, lo que le valió la primera oreja de la tarde. Mucho menos se dejó el que Pedro mató en cuarto lugar, muy bajo de raza, con el que puso todo de su parte para conseguir el éxito, pero el animal no pudo dar más de sí.

El que sí triunfo fue el francés Román Pérez, que demostró también que atraviesa un buen momento. Su primer toro tuvo clase y buena condición, lo que supo aprovecharlo el torero para torearlo bien por ambas manos, con gusto y buen estilo. Lo mató bien y paseó el primer trofeo. El siguiente llegó del quinto, otro toro con clase y nobleza, que le sirvió a Román para pegar derechazos buenos y largos, componiendo otra faena notable. Volvió a manejar con gran acierto la espada y a sus manos fue la otra oreja.