Así se vivió el Motocross Red Bull Give Me Five en Madrid

Cecy-Rosillo

Hola a todos los lectores, esta semana quiero contarles de un deporte que comienza a llamar la atención en Madrid debido a que es en uno de los más apasionantes: el motocross.

El Motocross Red Bull Give Me Five se celebró hace unos días en el nuevo Circuito de Valdemorillo, Madrid, reuniendo a la realeza de este deporte como lo son “Tony” Cairoli, italiano 7 veces campeón del mundo y el estadounidense Ryan Dungey.

Este deporte tiene uno de los ambientes más espectaculares que yo haya podido presenciar en mis años dentro del mundo del deporte, no sólo por lo mucho que me gusta el sonido de los motores, también por el ambiente que se crea gracias a él. Las clasificaciones empiezan desde temprano, donde familias enteras van llegando en coches, autobuses, caminando, como sea, pero ninguno puede quedarse fuera de un evento tan magnífico como este.

Terminando la ronda de calentamiento antes de iniciar los cuartos de final, todos los pilotos se reúnen con sus aficionados a una firma de autógrafos, algo que en mi opinión es de lo más valioso, pues ese contacto entre piloto y afición es una de las tantas razones por las que este deporte y el mundo del motor es tan especial y fantástico.

El formato de esta competición es espectacular, pues tiene el estilo del Supercross americano. Llegaron las rondas de semifinales, donde 10 pilotos competían en 2 tandas de 5  dando 5 vueltas al recorrido; los primeros 2 de cada tanda pasaban a la final y los últimos tuvieron que competir por un lugar en la tanda de repesca. La gran final fue impresionante, con Dungey y Cairoli peleando desde el principio hombro con hombro, la grada extasiada viendo a los dos más grandes compitiendo tan ferozmente. Dungey ganó la carrera que dejó un excelente sabor de boca a todos los que estábamos ahí presenciando tal magnitud de evento.

Al finalizar, hubo una exhibición de Freestyle donde Michael Melero nos dio una demostración de todos sus trucos dejándonos boquiabiertos bueno, por lo menos yo salí encantada y empapada de pasión por este deporte. Con esto termino mis Crónicas desde Madrid el día de hoy,  gracias por leerme y espero pronto tener muchas más aventuras para compartir con ustedes. Hasta la próxima.