22 julio, 2026

Armando Zacarías da la bienvenida a Joseph Michael Kai-Tsu Roqueñi

23 febrero, 2014

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SLP.- Después de haber corrido 25 kilómetros como parte de su preparación, “El Chexican” Joseph Michael Kai-Tsu Roqueñi fue recibido por Armando Zacarías Gutiérrez director del Instituto Potosino del Deporte quien lo apoya con la alimentación y hospedaje; el atleta de ascendencia china, mexicana y canadiense, busca recorrer el continente americano descalzo; además de recaudar fondos para apoyar a alguna fundación en cada país que visita.

Ambos coincidieron en ser dos personas que les gustan los retos, que les gusta sentir la adrenalina correr dentro de sus venas; uno como corredor y el otro como ciclista de montaña; por lo que la plática fue muy amena entre los dos. El mes de marzo regresará nuevamente a la capital potosina para continuar con su travesía, ya que viajará a Guadalajara para dar entrevistas y asistir a programas de radio y televisión.

Su travesía revela su gusto por hacer cosas «diferentes», Joseph Michael Kai-Tsu Liu Roqueñi de 32 años, salió de Montreal, Canadá pasando por Estados Unidos y ahora se encuentra en México; a recorrido aproximadamente 3 mil 500 kilómetros. Después se dirigirá a Belice, en una travesía que durará 18 meses hasta llegar a Argentina.

Para “El Chexican” como se describe por sus raíces chinas, mexicanas y canadienses, su estrategia es correr alrededor de 25 kilómetros o dos horas y media -lo que ocurra primero- dos veces al día. Lo hará sin tenis porque “es algo que nadie ha hecho”, es más barato y no tiene que cargar con tantos pares.

Se inspiró en el recorrido de “El Che” Guevara en moto por América y el caso del equipo de rugby uruguayo que sobrevivió más de dos meses en la cordillera de Los Andes, pero su «verdadero gurú» es el alpinista italiano Reinhold Messner, quien ha escalado las 14 cumbres de más de 8,000 metros sin oxígeno. “Pensé que mis amigos sí me creían. Me dicen que estoy loco, la mayoría no lo creía, hasta ahorita”, cuenta.

Su familia lo apoya y aunque su papá estaba “preocupado”, Kai-Tsu le explicó su estrategia. “Como si a Cristóbal Colón le dijeran estás loco, si la Tierra es plana, se va a caer tu barco’, nunca hubiera salido y descubierto que la Tierra es redonda”, compara.

Kai-Tsu durante un año se estuvo preparando, practicó correr descalzo en casi todas las superficies que se va encontrar y con la mochila que llevará; su inspiración fueron los Tarahumaras, la historia de exploración del ser humano y la moda minimalista del running, que según el maratonista mexicano Germán Silva, puede ser “una respuesta en nuestra sociedad, donde hay tanto y de todo”.

No ha seguido una dieta porque en el camino comerá “lo que encuentre” e intentará consumir semillas de chía, una fuente con más proteína que el arroz o el trigo, según la Autoridad de Seguridad Alimentaria Europea. Además, sus patrocinadores le proveerán algunas barras y suplementos de vegetales. “A mí nadie me va a seguir”.

Escogió esta travesía porque quiere ser diferente de otros aventureros como Jesper Olsen, quien ha recorrido el mundo corriendo con tenis y un equipo de apoyo. A diferencia de Olsen, dice Kai-Tsu, “a mí nadie me va a seguir”.

Su ruta está pensada en función de las estaciones del año, para no toparse con el invierno. Sabe dónde estará cada día y en diciembre planea llegar a Centroamérica, pero se abstiene de dar más fechas y lugares por lo que pueda pasar en el camino.

Él está consciente de los riesgos, desde robos hasta encontrarse con un animal salvaje. Únicamente lleva un botiquín y un botón de emergencia para que lo rescaten por helicóptero si lo necesita, aunque trata de no pensar en ello e incluso dice que si algo le pasa, regresaría a atenderse a Canadá y después continuaría su ruta. «No pienso darme por vencido fácilmente».