San Luis Potosí, SLp.- “Cómo le voy a presumir a mis nietos que vine a ver a los Creedence”, dijo desconsolado Antonio Ortega quien es amante al rock de la legendaria banda que encabezó las listas de popularidad y que marcó una época en el rock de los sesentas y setentas.
Tras padecer la pésima organización sólo recibió una entrada que decía “General”, y a cambio tuvo que pagar 550 pesos. Ante la desesperación y el malestar de centenares de asistentes y ante la incapacidad de un taquillero para expender boletos, a los “organizadores” no les quedó más remedio que improvisar.
Sobre la entrada de la compañía DonBoletón con un plumón negro pusieron la leyenda “General” y era todo. Antes centenares de enojados fanáticos de la banda californiana exigieron a los expendedores los tickets, aunque su incapacidad les impedía vender.
Así inicio el concierto del grupo que tuvo reconocimiento internacional, con la inconformidad de quienes tras pasar una hora todavía estaban en una fila. “Ya ni chingan, ya empezó el concierto y la fila no avanza”, dijo otro quejoso.
Fue cuando a uno de los que estaban en la taquilla se le ocurrió una gran idea “hay que sacar un chingazo de boletos y los vendemos en efectivo sólo a la zona de general” –dijo textualmente-.
Así, Antonio Ortega al igual que decenas de asistentes recibió un boleto llenado con un plumón ante la falta de inspectores de la Dirección de Comercio y con la evidente violación al reglamento de espectáculos del Municipio de San Luis Potosí; dado que la ley indica que la entrada al espectáculo debe contener el sitio, lugar, hora y artista por el que se está comprando la localidad
En el recinto del Parque Tangamanga las composiciones de John Fogerty hicieron vibrar a jóvenes y adultos. Así deleitaron a los espectadores con música que encabezaron las listas de popularidad e hicieron recordar temas de sus álbumes: Creedence Clearwater Revital, Bayou Country y Green River.
Interpretaron temas como: Proud Mary, Down on the corner, Cotton fields y Lookin´ out my back door. Una de las últimas canciones que entonaron fue lo que para muchos es su máxima joya musical Have you ever seen the rain?, la canción que se convirtió en un himno en Estados Unidos contra la guerra en Vietnam.
La mayoría salieron más que satisfechos por la música de los Creedence aunque también se escucharon lamentos. “Hicimos más de cuatro horas de viaje y sólo escuchamos una hora del concierto”, exclamó un seguidor entre un grupo de choppers que se habían reunido en esta ciudad con motivo del evento.
“Estuvimos más de una hora en la fila y casi lo mismo en el concierto” comentó otro seguidor. Así, se desarrolló un evento que deja constancia que la música traspasa fronteras y no conoce de edades, pues muchos de los asistentes ni siquiera habían nacido cuando los Creedence eran un éxito internacional.


