San Luis Potosí, SLP.- Con la finalidad de promover entre los adolescentes y jóvenes, la toma de decisiones libre e informada en materia de salud sexual y reproductiva, el Consejo Nacional de Población y el Gobierno del Estado de San Luis Potosí, a través del Consejo Estatal de Población, inician en el estado, la Campaña Prevención Integral del Embarazo no Planificado e Infecciones de Transmisión Sexual en Adolescentes.
La campaña se diseñó ante la necesidad de una educación sexual integral, realista, veraz, sostenida, congruente, y con un enfoque de género, donde los y las adolescentes, comprendan la importancia de la sexualidad en su curso de vida y puedan fortalecer sus capacidades para tomar decisiones oportunas con información adecuada.
El Gobierno del Estado complementa con esta campaña los esfuerzos que realizan el sector salud y el sector educativo en busca de disminuir el número de embarazos no planificados, infecciones de transmisión sexual y las desigualdades, así como la deserción escolar.
Los mensajes de difusión contemplados influirán positivamente en las decisiones que tomen respecto al inicio de la sexualidad, al número de parejas sexuales, al compromiso que se debe a la compañera o compañero sexual, a las medidas que deben tomarse para evitar más riesgos para su salud y su futuro.
Cabe destacar que esta campaña lleva un mensaje implícito de derechos humanos como la libertad, la justicia, el respeto, el compromiso o la responsabilidad, así como el reconocimiento a la sexualidad no sólo como una práctica que implica riesgos, sino también como algo valioso y gratificante para la persona, que merece la pena vivirse y que favorece el desarrollo humano de manera integral.
De acuerdo a los datos de la Encuesta Nacional de Juventud 2010, en San Luis Potosí, uno de cada cinco jóvenes tienen relaciones sexuales, de estos, uno de cada cuatro jóvenes son padres o madres de familia y de cada 10 mujeres menores de 20 años con prácticas sexuales, cuatro se embarazan, lo que da un indicador de no protección, no toman decisiones para evitar un embarazo y menos un riesgo de infección, y se crean círculos de familias en desventaja al desarrollo.



