San Luis Potosí, SLP.- A más de un año de que se denunciara al entonces delegado del Instituto Nacional de Migrantes (INM) por supuesto abuso de autoridad y hostigamiento sexual en contra de dos menores de edad hondureñas, el indiciado Alberto Rojo Zavaleta señaló que el proceso judicial sigue su curso, sin que tenga «prisa» de que éste concluya.
No obstante se dijo confiado en que éste concluirá a favor de su persona, ya que una vez más se dijo inocente de las acusaciones, «Es eso una acusación, no tengo interés alguno”.
Cuestionado sobre las afectaciones que la acusación y la formalización de la denuncia en mayo del presente año ha traído a su vida, el priísta aseveró que no ha tenido repercusiones negativas a nivel personal, ni profesional, ya que dijo, el separarse de su cargo como funcionario federal le permitió regresar a sus labores personales, “no siempre he sido funcionario público», insistió.
La acusación a la que calificó como «fuego enemigo» dijo, no afectó ningún proyecto que tuviera para el próximo año electoral, aunque deseó que el proceso ya haya finalizado para esas fechas.
«Son complejos, pero estoy teniendo un debido proceso, es muy pronto para poder hacer señalamientos, debo ser paciente y esperar que las autoridades den su cierre final».



