
San Luis Potosí, SLP.- Los cristales no sólo hacen referencia a las rocas o minerales que se exhiben en joyerías y galerías, pues los metales, sus aleaciones, los polímeros y cerámicos están dentro de este tipo de minerales, y poseen cualidades importantes como la fabricación de tarjetas electrónicas además de ser muy valiosos como materia prima.
Lo anterior lo expone la maestra Martha Lomelí Pacheco, profesora investigadora del Instituto de Metalurgia de la Universidad Autónoma de San Luis Potosí, quien es autora del artículo principal de la edición de enero del órgano de divulgación de la UASLP, Revista Universitarios Potosinos.
En su texto “El poder de los cristales” nos da a conocer el origen de un cristal, su proceso de formación e incluso nos ejemplifica con un experimento la creación de este tipo de roca, que desde tiempos remotos el ser humano ha apreciado y generalmente se encuentran en la joyería.
A la par la investigadora universitaria señala que la palabra ‘cristal’ proviene del griego crystallos que significaba ‘hielo’, ‘agua congelada a la cual los griegos hicieron referencia por su similitud con los carámbanos —trozos de hielo largos que se forman cuando se congela el agua que cae desde un lugar alto—.
La maestra Lomelí Pacheco explicó que el mecanismo por el cual se forman se llama ‘cristalización’, proceso de gran importancia para la industria, pues se utiliza como medio de purificación: de una solución con contaminantes pueden obtenerse cristales de alta pureza. Un ejemplo de ello son las obleas de silicio que sirven para fabricar las tarjetas electrónicas de nuestra computadora.
De este modo la catedrática detalla el proceso de cristalización, dice que el primer paso es la saturación de una solución; el segundo pasó será la obtención de núcleos cristalinos; para finalmente lograr el crecimiento del cristal.
De igual forma dio a conocer de qué se trata cada procedimiento, indicó en primera instancia, que la saturación implica exceder la cantidad máxima de soluto, que es la fase disuelta en solución que puede agregarse a un solvente antes de que el primero deje de disolverse, es decir, sobrepasar el valor establecido que indica qué tanto se disuelve un compuesto en solución conocido cómo su constante de solubilidad.
Luego dice que para generar los núcleos cristalinos no basta con tener una solución saturada, ya que deben existir en la solución pequeños cristales , que pueden formarse en ella -‘generación natural’- o ser añadidos de manera artificial -‘nucleación inducida’-.
Finalmente expone que tan pronto como los cristales formados son más grandes que el tamaño crítico –nanómetros-, empiezan a crecer algunos que pueden observarse a simple vista, lo que da origen a lo que conocemos como cristal.


