Recuperación del campo requiere de muchos esfuerzos

LLUVIAS PARA EL CAMPO BOCAS 2

Fuente: Cámara de Diputados

México, DF.- El Procurador Agrario, Cruz López Aguilar, afirmó que trabajar en la reactivación del campo mexicano y en la reconstrucción del medio rural requiere de la participación de los campesinos y sus organizaciones, así como de los pequeños productores para construir un nuevo modelo de desarrollo agrario regional, que se traduzca en el bienestar de los campesinos.

Durante su ponencia en el Coloquio de “Economía Creativa y Desarrollo Regional”, organizado por la Comisión de Saneamiento y Agua Potable, presidida por el diputado Kamel Athié Flores, en coordinación con la Sociedad Mexicana de Geografía y Estadística, el funcionario consideró que la certeza y legalidad en la propiedad de la tierra son indispensables, pero no suficientes para abatir rezagos y corregir desequilibrios en el campo mexicano.

“El ordenamiento y la regularización son un requisito esencial para que la tierra rinda más y mejor, para que sus productos se distribuyan con mayor eficiencia y equidad, así como para que los productores primarios conserven proporciones más altas del precio final como justa remuneración por su esfuerzo”, recalcó.

Ese requisito, agregó, se ubica en los retos de la capitalización, la rentabilidad y la productividad, de la eficiencia con equidad. “Las oportunidades no son obsequios ni milagros, sino resultado del trabajo compartido”.

En el evento, llevado a cabo en la Cámara de Diputados, al compartir su experiencia institucional en el ámbito del desarrollo agrario regional, el procurador señaló que es necesario impulsar una profunda transformación del campo de nuestro país, con el acompañamiento de una vigorosa y dinámica política agraria, bajo el contexto del desarrollo regional.

Expresó su convicción de que el campo mexicano enfrenta hoy un horizonte de oportunidades para su recuperación y desarrollo, el cual puede ser resultado del trabajo compartido.

Dijo que desde el inicio de la gestión del Ejecutivo se enfatizó que el desarrollo regional y ordenado se convertiría en la prioridad agraria de su administración, por lo que se dio un nuevo rostro a la entonces Secretaría de la Reforma Agraria, hoy Secretaría de Desarrollo Agrario, Territorial y Urbano, dependencia en la que se encuentra sectorizada la Procuraduría Agraria.

Precisó que el objetivo del ordenamiento y regularización de la propiedad social es la justicia, la convivencia democrática y la apertura de un nuevo horizonte de oportunidades para los hombres y mujeres del campo. Su primer resultado se expresa en la solución de conflictos, en la superación de enfrentamientos y disputas alrededor de la tenencia de la tierra.

López Aguilar resaltó que ante la nueva dinámica de desarrollo sectorial, se propone fortalecer las actividades en materia de ordenamiento de la propiedad rural con la identificación de núcleos agrarios con posibilidades de ofrecer suelo legal, potencialmente urbanizable, en congruencia con los planes y programas de desarrollo urbano locales.

Asimismo, con la asesoría y orientación a los sujetos agrarios sobre los mecanismos de incorporación de tierra social al desarrollo urbano; sensibilización, organización y capacitación a núcleos agrarios con superficies colindantes con áreas de crecimiento de los centros urbanos.

Además, promover el establecimiento de mecanismos ágiles y efectivos de coordinación entre las dependencias involucradas de los tres órdenes de gobierno, que propicien la oferta legal de tierra social y, en consecuencia, un crecimiento urbano ordenado que genere beneficios tangibles a los núcleos agrarios, favoreciendo la creación de condiciones para su incorporación al desarrollo nacional.

Ricardo Carrillo Arrote, Premio Nacional de Economía, refirió la estrategia de planificación regionalizada en torno a los recursos hídricos nacionales, a través de cuencas, desde la década de los setentas, como la de Lerma-Santiago-Chapala, apoyada por la Organización de Naciones Unidas (ONU), y que fue ejemplo para diseñar otras.

Apuntó que si no hay planeación no se logra ninguna eficiencia. Destacó que los “planes que no desemboquen en empleos formales, competitivos y bien remunerados no valen para nada”, en virtud que generarlos es elemental para la economía.