Dialogo con jóvenes de la UASLP, genera nuevos conocimientos: Francisco Haghenbeck

 CONCURSO DE EMPRENDEDORES SOCIALES DE LA UASLP IMG_2039

San Luis Potosí, SLP.- El escritor mexicano Francisco Gerardo Haghenbeck quien impartió la conferencia Balas entre Letras, la violencia en la literatura en la ponencia principal del Seminario Diálogos entre literatura y política realizado en el Centro Cultural Universitario Caja Real, destacó que es muy propositivo para los autores, poder charlar de cerca con los jóvenes de la UASLP, pues la charla permite generar nuevos conocimientos sobre los planteamientos, debido a la creatividad empleada en las preguntas que siempre formulan los jóvenes que en el futuro tendrán el control de las regiones del país.

Destacó que las viejas generaciones tienen mucho que aprender de los jóvenes pues la renovación constante que manifiestan, es muy gratificante.

El creador del cómic “Crimson” editado por wildstorn una empresa de Dc Comics y de muchos textos más, explicó que sus libros mantienen una base histórica pues le gusta abordar el pasado de aspectos como el narcotráfico, pues por ejemplo ha escrito libros de la historia de este problema social que data de 1890 y no de la década de 1990, como muchos creen.

Aseguró que con la entrada de los chinos a América en el año de 1940, se dio el crecimiento del problema. Dijo que en esos tiempos había seguimiento del narcotráfico a través de los medios de comunicación, pues en las hemerotecas se pueden leer algunas noticias de periódicos donde se les llamaba “cerraneros” a los ahora conocidos con el nombre de: narcotraficantes, y se puede saber, gracias a las notas, que la violencia y el narcotráfico están presentes en América Latina desde hace 120 años atrás.

El guionista mexicano, mencionó que la violencia que actualmente se vive, se ha generado porque se perdió el control por parte de los líderes de los grupos dedicados al narcotráfico, pues en el pasado los gobernantes de ciertas regiones eran quienes mantenían el control de la zona y había con quien tratar, pues los que gobernaban mantenían el control.

Sin embargo destacó que ahora que se ha separado el narcotráfico del gobierno, ya no hay quien controle y lo que se ve es una lucha por dominar la zona o el territorio y con ejército o sin ejercito la lucha por los territorios se hubiera desatado.

Por ello destaca que los mexicanos debemos preguntarnos: ¿Qué paz es la que queremos? Al tiempo que responde: una en donde impere la ley del grupo delictivo o una donde impere un país limpio y en paz como lo logro Colombia.

Destacó que se debe plantear la legalización seria de drogas suaves, pues no hay necesidad de que se sigan postergando esos temas, porque prácticamente toda la frontera con los Estados Unidos de Norte América mantienen controlada la droga y la regulan de manera legal. A excepción de Arizona y Nuevo México que son estados conservadores.

Agregó que se deben replantear las preguntas, pues en 1940 en nuestro país, estuvo controlada droga como la Marihuana con el presidente Lázaro Cárdenas a través del Doctor Salazar.

Destacó que todo Latinoamérica está contaminada por el narcotráfico que es un problema global, pues incluso países como: Argentina, Colombia y Brasil presentan todavía problemas con el tema.

Señaló que en Europa, países como España están altamente violentados, sin embargo desafortunadamente los mexicanos tendemos a creer que todo gira entorno a nosotros, por ello recomendó abrir los ojos, para entender que el narcotráfico es un problema global y no solamente se da de México.

Destacó que para resolver el problema hay muchos elementos en juego y no se deben limitar a una serie de aspectos a blancos y negros, pues todo es importante para resolver y dejar de motivar el fenómeno que se está viviendo.

Finalmente Gerardo Haghenbeck dijo que en el mes de junio saldrá su siguiente novela que se llama: Querubines en el infierno y trata sobre los pachucos que pelearon en la segunda guerra mundial y destacó que al final del 2015 se publicará la novela: Deidades Menores, que fue la obra ganadora del premio Rubén Romero que entrega El Instituto Nacional de Bellas Artes.