Por: Cronista del Ring @cronistadelring
No hay más, no le busquen, no anden comparando porque no existe comparación…
Hace una semana, la polémica se tornó fuerte debido al renglón de esta columna en donde se habló de la comparación que hacen las nuevas generaciones con todo el desconocimiento de que son posibles, entre los luchadores actuales y los de antaño… Concretamente lo que se dijo del ex Místico (Myzteziz ) y El Solitario (Q.E.P.D).
Como lo dije y se los vuelvo a repetir, absolutamente nada que ver…No se trata de apasionamientos, ni “chocherias” de viejos.
Ni como nos dicen muy comúnmente los “margaros”, se trata sencillamente de que no existe comparación entre el glorioso pasado luchístico y la penosa y lastimosa actualidad del mismo.
Me piden que aclare el punto de El Solitario.
Cuando yo escuché esa barbaridad que sinceramente desconozco a quien de los nuevos “genios” de la pluma, se le ocurrió decir semejante ‘estupidez’, recordé que más bien el ex Místico se asemejaba y mucho a un grande ciertamente, pero no El Solitario, sino mas bien, a El Matemático.
Rodolfo García Pedros, ‘El Matemático’, un sinnúmero de veces Campeón Mundial Welter y primera figura de los pesos chicos; diría yo, que en su caso, sería más parecida la comparación por muchas razones, esto por luchar con maestría, muy espectacular para su época, pero sobre todo por su inmensa popularidad. Estilos parecidos, peso similar, etc.
De ninguna manera con ello estoy demeritando el trabajo y la trayectoria del ex Místico (aclaro), ni mucho menos la de El Matemático, cada quien en su tiempo, cada quien en su categoría, cada quien con sus logros.
Pero allí si encuentro la afinidad. Y no se trata que El Solitario haya sido “único y hecho a mano” no, sencillamente aclarar el punto del por qué es abismalmente imposible compararles.
Se me ocurre hablar de otro ejemplo, que igual no viene al caso, pero ya le di y ahora hasta acabar.
Cuando Rey Misterio Jr. empezó con su “dichoso” 619, muchos escribientes y villamelones lo comparaban con Súper Astro.
En primer lugar ese castigo, tampoco lo inventó Juan Zezatti. Hace unos ayeres y recordando de lucha libre provinciana, Black Terry y yo, recordamos que ese castigo lo hacía en aquel entonces (inicios de los 80´s) un luchador de la Cancha Ferrocarrilera de Irapuato, Gto., de nombre Jesús Soto (me parece el apellido).
Quién sabe si más atrás este joven se lo haya visto a alguien más ó, realmente él fue el inventor; Pero Juan Zezatti (Súper Astro) aún no llegaba a México. Por tanto no lo creó.
Y en segundo lugar, tampoco hay punto de comparación.
Tanto Nicho (Psicosis), como Misterio Jr. se hicieron luchísticamente juntos, hablo de cuando ya estaban en Triple A, más o menos 1997-98. Y en efecto, su virtud, era que trabajaban juntos en equipo, creando los castigos de ambos, buenos ya para la época que les tocó vivir profesionalmente hablando, pero igual lejos de la comparación, aún cuando les una parentesco, afinidad de habilidades etc. Misterio-Súper Astro, nada.
Zezatti llegó a México a fines de 1983, precedido de un cartel estelar en su natal Tijuana, un sinnúmero de recomendaciones y directo a El Toreo de 4 Caminos, a las semiestelares y de allí pa´l real. giras a Japón, USA y Centroamérica, Título individual de peso medio, y de tercias con los Cadetes del Espacio, más el reconocimiento total del medio luchístico y premios como ‘El Más Espectacular es ese tiempo’. Y cuidado, me vayan a salir con las sandeces de compararlo con ‘El Valiente’ porque nos metemos a un terreno más polémico todavía.
En fin, que no se trata de estar comparando o no… Simple y sencillo, si hablamos de PERSONALIDAD, no habrá una personalidad más grande, con todo y que se molesten y lo nieguen.
A mí me tocó ver y aplaudir, hablando de rudos, a los poseedores de la más grande y arrogante personalidad de la lucha libre.
Uno era René Guajardo, otro era Dr. Wagner (padre) y otro más, era Sangre Chicana. Ver al primero sobre el ring realmente imponía, fiero, despiadado, de imaginar que te lo encontrabas en la calle, mal encarado, para salir corriendo.
Manuel González (Dr. Wagner) fue apodado el “Simón Blanco” porque fue, es y será el ídolo por excelencia de Acapulco, Gro., los llenazos máximos de la Arena Coliseo del puerto, los registraron André El Gigante, Tiger Jet Sing, El Dr. Wagner y la revancha de Leonardo Araujo Díaz, El Aristoteles I contra El Hijo del Santo. Dr. Wagner Sr.
Fue enorme, imponente, destilaba odio en la mirada. Y Sangre Chicana, era impresionante ver la Arena México, repleta a su máximo (cuando se pagaba un boleto eh) no como ahora que se regalan entradas, 2 x 1, y demás baratijas.
Era de verdad digno de admirar como ese público, enloquecía con Chicana, con todo y sus carencias luchísticas. Él era el más esperado, el más aplaudido, el más aclamado, todo un Rock Star, para que me entiendan.
Y sé que me saldrán con que he dejado fuera de la lista a Mil Máscaras, a El Solitario y al impecable Aníbal, nunca podría pasarlos de largo.
Es sólo que me he referido primero a los rudos, pero en suma los 6 eran dueños de la personalidad más poderosa y magnética, que haya existido.
Luchadores que con sólo pararse, estaban posando para una fotografía. Hacían suyas las portadas, sus rostros, sus gestos, su elegancia, sus poses inmortales.
No hay más, no le busquen, no anden comparando porque no existe comparación.



