18 mayo, 2024

Ovación a la memoria de ganadero potosino en La México

2 agosto, 2015

Compartir nota:

Facebook
Twitter
WhatsApp

Plaza-de-toros

Por: Gustavo Mares

México, D.F.- (Especial).- La quinta novillada de la Temporada Chica de Verano 2015 realizada este domingo 2 de agosto en la Monumental Plaza México tuvo como gran triunfador al espada debutante en este escenario, el chaval aquicalidense Nicolás Gutiérrez, quien vino, vio y venció para lograr cortar dos orejas, una de cada uno de sus astados, para al final ser sacado en hombros por la Puerta Grande de El Encierro.

En tanto sus alternantes, Luis Miguel Cuéllar trajo al “santo de espaldas” al sufrir un puntazo en el muslo izquierdo y ya no estar a gusto toda la tarde pues el percance sucedió durante la lidia de su primer astado. Y Rodrigo Ochoa pudo haberle cortado un apéndice a su primero pero falló a la hora buena.

Una vez hecho el paseíllo se tributó una cariñosa ovación a memoria del ganadero potosino don Marco Antonio Garfias de los Santos, recientemente fallecido.

Ante una entrada que mejoró con relación a las anteriores en este mismo serial y bajo una tarde de agradable clima al principio y con lluvia a partir del segundo novillo y que más adelante arreció y luego amainó, se lidiaron seis ejemplares de la dehesa de Marco Garfias que se dejaron torear en general.

El hidalguense RODRIGO OCHOA al novillo que abrió el festejo lo bregó con voluntad para después estar mejor en un quite por caleserinas. Con la muleta, a un astado de poca fuerza pero de mucha nobleza y calidad, lo supo entender por ambos lados para cuajarle una faena a base de suavidad, consentimiento, temple y mando, misma que inició con dos cambiados por la espalda y los de pecho, incluyendo una cortada en la mano izquierda. Acabó de pinchazo y estocada caída cuando cayeron insignificantes gotas de lluvia y ser ovacionado en el tercio.

En su segundo, que evidenció sosería, Rodrigo lo entendió también pero ante la inclemencia de la lluvia la concurrencia poco le tomó en cuenta pues más se preocupó en guarecerse del agua que caía. Sin embargo, se tiene que apuntar que Ochoa resolvió muy bien todo, con técnica, oficio y buen toreo para al final ser aplaudido.

En tanto, el defeño LUIS MGUEL CUÉLLAR al primer astado de su lote lo veroniqueó con empeño y mejor se vio en un artístico quite por chicuelinas. Su labor de muleta la empezó con muletazos caminándole de las tablas a los medios. El astado tenía una corta embestida y cuando trataba de someterlo, toreando por el pitón derecho resultó cogido por el muslo izquierdo, lo asistieron y regresó a la cara del novillo para matar de estocada muy caída e ingresar a la enfermería donde se le detectó un puntazo en la cara antero superior del muslo mencionado. Silencio.

En su segundo, visiblemente mermado de facultades, sobresalió un buen quite que realizó por chicuelinas y con la franela hizo toda la faena con extremada técnica y buen trazo por los dos perfiles pero sin llegarle a la gente, lo que la misma le reprochó. Mató bien y por su propio pie regresó a la enfermería.

NICOLÁS GUTIÉRREZ, debutante aguascalentense, en el primer ejemplar que le tocó en suerte estuvo más que empeñoso con el capote. Su quehacer muleteril se dejó ver valiente y entregado en todo momento haciendo bien el toreo por ambos lados y llegándole a un público que le pidió que alargara la faena incluyendo un par de sustos pero siempre con buena actitud y firmeza. Acabó de pinchazo y estocada para que se le concediera una valiosa oreja cuando empezó a llover más fuerte.

Y en el burel que cerró plaza volvió a estar muy voluntarioso con el capote. Con la sarga ha cuajado un trasteo pleno de entusiasmo y torería, con muchas ganas de triunfar, haciendo el toreo largo, de gran dimensión por ambos lados, tirando, templando, mandando y llevando muy toreado al marcogarfeño. Una vez cuajada la faena, se fue tras el acero para dejar media estocada para cortar otra oreja que vale mucho y que con ello ha tenido la gracia de salir en hombros por la Puerta Grande de El Encierro.

NOTAS RECIENTES