21 julio, 2026

La Lucha Libre hundida en una crisis… Ni la muerte del Perro Aguayo Jr. ha servido de remedio

18 agosto, 2015

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cronista

Por: El Cronista del Ring

Que quede claro que esto no es una columna, es un  monologo…

Perdonen mi sarcasmo, incluso mi amargura y por supuesto mis graves faltas a la gramática…Es solo que he sido invitada a este espacio y perdonen aquellos que resulten ofendidos… pero mi error es ser sincera en un mundo de falsos. Hecha la advertencia, no continúen aquellos seguidores del cronista que son frágiles y les gusta que les adulen los oídos.

Cuando los hechos hablan… las palabras sobran o lo que es lo mismo… Con la estupidez no se pelea… No han pasado ni cinco meses de la muerte de Aguayo Jr. y recién sucede la bronca de Rush y Sombra, esto en la Arena Coliseo de Guadalajara… Los hechos como tal, ni me interesan, quien empezó, cómo se suscito etc… ¿por qué?… Porque ese no es el punto, aquí (como en el caso de Aguayo) se trata de las consecuencias.

Si me pongo a enumerarlas son muchas y no faltará el puritano que me vuelva a llamar  ‘loca exagerada’.

Antes de la muerte del fatídico accidente de Aguayo, me preguntaba ¿qué tiene que pasar para que entiendan el peligro que están corriendo los luchadores?

Carajo… es obvio que ni la muerte de uno de sus máximos estrellas ha servido para que se ponga remedio. Dijo un amigo periodista «Siguen tapando el sol con un dedo».

Y más que molestarme, me frustra que periodistas y luchadores, me llamen a mi teléfono y me digan… en el Consejo Mundial de Lucha Libre y en Triple A y en todas partes andan bien mal…

‘Fulano, mengano, perengano, se meten hasta lo que no’… acto seguido me quedo en silencio…

Repito me frustra… un hecho que todos saben, que todos conocen a profundidad, pero que callan. El miedo, el terror al escarnio, los hace presos… No hay peores ciegos que los que no quieren ver.

Comprendo que son temas delicados, hasta López Doriga que había empezado a escarbar, tuvo que guardar silencio y en fin… una más que se tiene que tragar y aguantar lo que queda de dignidad en la Lucha Libre.

Cuando se reunieron con los Diputados, Organizaciones, Protagonistas, Autoridades, Prensa, en una gran fiesta de «hermandad»… Me dije en silencio, Vamos a ver qué tan serias son las intenciones de hacer algo por el Deporte.

Se habló de los problemas de los luchadores. ¡Necesitan tener seguridad social!, dijo alguien… Mejores condiciones de trabajo se escuchó en la mayoría… Leí las crónicas, vi sus fotos en redes sociales, tan guapos y guapas y elegantes (es sarcasmo)… Cuanta hipocresía, sinceramente. Pero otra vez regrese a la misma pregunta, Y  El Deporte ¿qué?

¿Quién carajos habló de disciplina… de orden… de reglas?

Obvio nadie… Eso conllevaría a dejar de ser populares… a que se les deje de querer.

Mientras tanto, lo que queda de público sigue soportando faltas de respeto, golpes, señoras que no se rapan en sus apuestas, luchadores que vuelan desde tres metros de alto… mocosos irreverentes que llevan máscaras y alcoholizados o drogados suben al ring (los llamados pseudoluchadores), luchas en patios y afuera de los mercados (empresas)… que más carajo… ¿qué más se ha de soportar?

A caso ¿Lesiones, cárcel, muerte? porque todo esto ya pasó… Me pregunto y grito ¿qué sigue?

Entiendo que ciertos jerarcas de la promoción, permanezcan impávidos, su propio negocio jamás les ha importado.

Los otros, lo heredaron, ni lo conocen pues, por ello lo ridiculizan más de lo que está.

Los más viejos hacen lo que pueden… y los encargados de vigilar no lo hacen, viven inmersos en ésta burbuja de felicidad, en completa negación de la realidad.

Ya ni siquiera puedo decir que quiero que la Lucha Libre sea reconocida en los medios deportivos, porque sería una burla, así como estamos.

Es neta, el panorama es desolador… para donde me haga es lo mismo… es ver que mientras siga esta actitud paternalista, sobre protectora, hipócrita, mentirosa, corrompida y vil, no hay futuro.

No lo vislumbro como tal, tenemos que ser claros y es que el medio está sumergido en una máscara de EGO, acrecentada por esto de las redes sociales, que permiten publicar todo tipo de sandeces, hacer leyendas de la peineta más peineta y todo tipo de barbaridades.

Esto realmente es la culpa del cáncer que padece la lucha libre… esta saturación de medios de comunicación. Este afán de mentirse.

Bueno el colmo de colmos, ya ni la taquilla les importa. Meten 100 personas y festejan éxito deportivo… en fin le sigo rascando y sigo encontrando…

Mientras el medio en general quiera seguir quedando bien con todos… la Lucha Libre o lo que queda de ella… seguirá hundida.

Por cierto, soy Tere Medina Campos, alguien NO interesada en quedar bien con nadie… y he estado cubriendo el descanso laboral del titular de éste espacio, sin intención ni interés de agenciármelo.

Mi agradecimiento a Everardo González Castanedo por la confianza inmerecida en mi persona.