Por: Adriana Marvelly @adrianamarvelly
¿Usted considera como parte de su atuendo un puño de alpiste? ¿Un trozo de esponja sería una alternativa para sentirse mejor con su imagen?, seguramente estas preguntas le han causado desconcierto, pero permítame platicarle que tuve la posibilidad de conocer casos de mujeres que han recuperado la autoconfianza en su imagen gracias a un trozo de esponja y un puño de alpiste.
Así cómo lo leyó; en días pasados fui invitada por una Voluntaria del IMSS en la clínica 50 de esta ciudad a presenciar algunas de la labores que este grupo de mujeres hacen a favor de la sociedad, regalando tiempo y recurso a esta hermosa actividad en la que el empeño, pasión y dedicación son lo que mueve a las llamadas “Ángeles Amarillas”. Le platico que la experiencia me conmovió desde la presentación, donde pude ver desde la recolección de material para la ludoteca de la clínica del IMSS en Cuauhtémoc hasta la complejidad de salir a buscar apoyo para la realización de los desayunos que reparten a familiares que se encuentran en el área de Quimioterapia, Hemodiálisis y Piso en la clínica.
Así como la encomiable labor de realizar prótesis mamarias para aquellas mujeres que han sido tocadas por el bisturí para salvar sus vidas en la lucha contra el cáncer.
Un cubo de esponja a la que se le da forma y tamaño adecuados con unas tijeras, haciendo peso con balines en el interior y forradas con un trozo de tela o bien unos gramos de alpiste en una funda redondita del tamaño de la palma de la mano se convierten en parte fundamental en la vida de cada una de ellas. Prótesis que se realizan al tamaño de cada paciente y hasta la forma del seno se puede conseguir, la idea es dar a estas pacientes la oportunidad de sentirse nuevamente MUJER…
En la actualidad existen muchos tipos de cáncer y por desgracia las mujeres cada vez somos más las que padecemos los estragos de esta terrible enfermedad y muchas mujeres no tienen los recursos para adquirir una prótesis de silicón o bien han sufrido tanto entre cirugías y quimios que lo que menos desean es someterse nuevamente a una cirugía estética.
Cualquiera que sea la causa que las lleve a vivir sin un seno o sin los dos, siempre será muy doloroso enfrentarse al día a día sin sentirse nuevamente como la mujer que eran antes de la cirugía. Hoy en día este grupo de mujeres Voluntarias o “Ángeles Amarillas” reciben a la paciente, le piden algunos datos para llenar el expediente y toman cinta, tela, alpiste y esponja para devolverles la seguridad en su imagen.
Aplaudo y agradezco enormemente la posibilidad de conocer esta labor, por mi parte le dejo aquí esta invitación: Si conoce o usted misma esta pasando por este momento tan difícil, la invito a que busque a las voluntarias de la clínica 50 del IMSS de esta ciudad y ellas podrán elaborar sin costo una prótesis artesanal.
Quiero agradecer a las personas que en quimioterapia me recibieron con mucha calidez y a pesar de estar en medio de un tratamiento tan agresivo me regalaron una sonrisa, no tengo palabras para describir ese gran regalo.
Gracias por sus comentarios, hasta la próxima.
@adrianamarvelly



