miércoles, 27 de octubre de 2021

Motín en Topo Chico no es un hecho aislado en el País, es una realidad de incapacidad de autoridades…

  • febrero 11, 2016

penal

 Por: Marco A. Mena

Nuevo León vuelve a ser parte de los encabezados y titulares principales de los medios de comunicación internacionales por violencia extrema, ya que la madrugada del jueves 11 de febrero del 2016 en el Penal de Topo Chico en Nuevo León se suscitó un motín causado por dos internos antagónicos liderados por Jorge Iván Hernández Cantú, “El Credo”, y por Juan Pedro Zaldívar Farías, “El Z-27”, donde hasta el momento se conoce la cifra de 52 muertos y 12 heridos. 

Ya antes Nuevo León ha tenido sucesos violentos como los hechos sucedidos en el “Casino Royale” el 25 de agosto del 2011 con una cifra de 52 muertos, como parte de una contra ofensiva de grupos criminales a las medidas tomadas por el hasta entonces Presidente de la República Felipe Calderón Hinojosa.

Se dio a conocer que los detenidos por el atentado pertenecían al grupo denominado Zetas, y fueron detenidos alrededor de 14 presuntos culpables que fueron trasladados al Penal de Topo Chico en Nuevo León.

La readaptación social en México nula

Se habla comúnmente que los penales son centros de readaptación y reintegración social, en teoría esto deberían serlo readaptar y reinsertar a los infractores de la ley en México, ya que todos tenemos una segunda oportunidad.

Esta sería la premisa de estos centros penitenciarios, pero la realidad es muy distinta, pues existen al interior serios problemas que evitan que los internos sean re adaptables a la sociedad y muchas veces sirven como

“oficinas o universidades” para estos infractores saliendo con mayor conocimiento en materia criminal o simplemente ganando condenas más amplias por crímenes cometidos al interior de estos centros.

Problemas como el autogobierno, sobrepoblación y la falta de clasificación de delincuentes crea condiciones inmanejables y en un ambiente de total violencia, pues grupos o bandas antagónicas buscan la manera de arreglar sus diferencias a base de violencia como en este caso “Topo Chico” donde todo inició por una disputa entre grupos rivales.

Las cifras manejan que en México existen alrededor de 250,000 reclusos en las 411 prisiones que existen en el país como es posible tener un control cuando existe la sobrepoblación y carentes medidas de seguridad.

Como ya hemos visto existen protocolos de actuación muy bajos en caso de contingencia, no es la primera vez que esto sucede, los controles internos son deficientes debido a la corrupción que predomina en estos centros, recordemos que los custodios y trabajadores son carentes de capacitación y de los menos pagados, lo cual los hace blancos perfectos para la delincuencia.

Un ejemplo claro de esto son las fugas de Joaquín Guzmán Loera que compró a parte del personal para poder escapar lográndolo dos veces.

Caso San Luis Potosí

En el caso de San Luis Potosí no podemos hablar de casos aislados pues la problemática de su Centro de Readaptación y Reinserción Social “La Pila” continúa vigente pues es notable la incapacidad de sus Gobiernos para remediar una contingencia de este tipo.

El Sábado 27 de abril del 2013 se inició un motín que duró varias horas, según cifras tardías pero oficiales se dio a conocer que 13 personas habían perdido la vida y 120 personas heridas debido a los sucesos violentos, aunque testigos y pruebas aseguran hubo más, esto sucedió en el Gobierno de Fernando Toranzo, Gobierno que ha sido calificado por la sociedad como uno de los más incapaces y faltos de compromiso en los últimos años.

Recientemente el 22 de diciembre del 2015 se suscitó otro amotinamiento al interior del Penal de “La Pila” todo inició cuando al menos 15 reos prendieron fuego a colchones, tomaron dos torres de vigilancia además de conatos de violencia; este amotinamiento sucedió después de que los reos no recibieron atención a varias quejas y peticiones, entre las peticiones estaba la oposición a la llegada de reos provenientes de Hermosillo Sonora, maltrato por parte de las autoridades penitenciaras y corrupción.

Se dio a conocer que un interno falleció en el hospital Ignacio Morones Prieto por las heridas causados en los hechos violentos además de 15 internos mas heridos, lo único que se hizo fue reubicar a 27 reos a otros penales.

Es sabido que en materia de seguridad pública existen problemas internos de corrupción graves, decisiones polémicas por parte de altos funcionarios de este rubro y hasta el momento el gobierno de Juan Manuel Carreras López no ha logrado solucionarlos.

Siguiendo el camino de su antecesor Fernando Toranzo carente de actuación ante contingencias graves.

Conclusiones

Esta problemática no es solo cuestión de algunos estados, la realidad es que estos Centros Penitenciarios son “Bombas de Tiempo”, y lamentablemente este tipo de hechos violentos seguirá mientras se apueste a medidas equivocadas “El problema no es la gente que está en los reclusorios o penales, el problema debe ser tratado de raíz, que el gobierno federal apueste a la Cultura de Prevención, de nada sirve encerrar y encerrar a más delincuentes, es necesario apostar por la prevención urgentemente”.

Y no lamentarnos vía redes sociales por un mal trabajo en la administración federal, de nada sirve escribir un twitter de condolencias a las familias de las víctimas, actúa para evitar que esa gente sea recluida, muchas veces de manera injusta.

Tampoco se nos olvide que Jaime Rodríguez prometió mucho y hasta el momento ha dado a conocer su incapacidad de actuación en una contingencia real, Señor Bronco es lamentable que a 4 meses de iniciado su Gobierno haya sucedido esto, usted que según vela por que la sociedad este informada Facebook no es la realidad es tan solo una red social y hasta el momento usted no ha demostrado su compromiso con la sociedad de Nuevo León ya que este hecho de Topo Chico ha demostrado que el Estado esta hundido en el caos y la desinformación.

Apostemos a la cultura de prevención, “de que sirve tapar el pozo cuando el niño ya está muerto”…


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