San Luis Potosí.- Sin haber concluido el conflicto con Vigue, sin aclarar el uso y destino de los más de 34 millones de pesos en medicamentos para personal de confianza, los gastos excesivos en programas asistencialistas y el nulo proyecto en desarrollo económico, ahora el Ayuntamiento capitalino pretende revivir el rastro TIF en un escenario donde se le ha perdido la credibilidad por sus constantes fallas en materia de transparencia y opaco manejo del dinero público.
Tras el anuncio que se hizo hace unos días desde el Ayuntamiento de San Luis Potosí en donde se dicta que se pretende evaluar el proyecto de este centro de matanza para determinar su estatus y replantearlo, Maximino Jasso Padrón, Secretario General en funciones de Presidente del Comité Directivo Municipal del Partido Acción Nacional, considera que sería importante que se concretara siempre y cuando ya no se inviertan más recursos de los que ya se le han inyectado. Cabe recordar que al paso de los años a este establecimiento Tipo Inspección Federal se le han invertido más de cien millones de pesos.
El líder del PAN exige que se abra este espacio y se lleve a cabo este proyecto, con forme a las normas establecidas, de lo contrario la ciudadanía continuará expuesta a los efectos insalubres de los rastros clandestinos “sobre todo recordando la información de principios de año en que se hablaba de que por lo menos en la capital se habían clausurado cuatro de estos rastros por parte de la Secretaria de Salud, ya que su existencia habla de la necesidad de espacios que surtan de los insumos que requiere la población, pero hay que dejar claro que ya no debe salir más dinero del erario público para este proyecto, porque se ha desgastado tanto a la ciudadanía que sería fatal para cualquier administración volver a hacerlo”.
En un principio se planteo que este rastro tendría una capacidad para 17 mil cabezas de ganado bovino y dado que serían tres engordas al año, habría una capacidad de 51 mil animales que serían sacrificados y deshuesados en el mismo espacio, dada su infraestructura; sin embargo, debido a que se quedó pendiente un procedimiento administrativo con la empresa constructora no se le dio continuidad.
“Ahora que se piensa en retomar el proyecto, lo ideal sería que el Ayuntamiento de Ricardo Gallardo Juárez, explique los pormenores y la condición en que se encuentra ya que su antecedente próximo es la administración anterior que pretendía concesionar el proyecto para que una empresa privada lo manejara. En Acción Nacional vigilaremos las acciones que tome el Ayuntamiento para subsanar los 10 y hasta 15 millones de pesos que hacen falta para que el rastro TIF opere adecuadamente. Se requiere hablar con claridad para que la ciudadanía no sea engañada como ocurrió con la falta de licitación en la compra de despensas y medicamentos de los últimos meses”.



