De: francisco parra barbosa
Hace unos momentos se publicó en la prensa que una ex directora de la CEDH ha brincado, a otro puesto ahora del gobierno estatal. La noticia ya no es de extrañar, curiosamente quien hace unos meses ocupaba ese mismo cargo también brincó allí desde la CEDH(Comision Estatal de Derechos Humanos), ahora ese sujeto que ya no está allí, ocupa un cargo en el gobierno estatal también, porque también brincó otra vez.
El asunto no debería causar extrañeza, pues es quizás lógico que las personas busquen mejores emolumentos y busquen ampliar su trayectoria de vida, lo que si resulta bastante raro es que primero se digan defensores de derechos humanos y luego se arrojen a los brazos del ente que los violenta, El Estado… Alguien dirá, y que acaso las comisiones de derechos humanos no forman parte del Estado? Lastimosamente la respuesta es si.
Emilio Alvarez Icaza, hace algunos años decía en una conferencia, que las comisiones de derechos humanos tenían un origen espurio pero que no se podían quedar allí y así y que su labor era la única que podía legitimarlas. Y es que en 1990, cuando en el contexto de la firma del Tratado Trilateral de Libre Comercio, entre Mexico, Estados Unidos y Canadá, el ex presidente Carlos Salinas de Gortari, creó de la nada la Comisión Nacional de Derechos Humanos, la medida se entendió como una forma de lavar la cara al pais hacia el exterior para decir, miren en México se respetan los derechos humanos, y no tanto porque el gobierno fuera muy buena onda y quisiera, ahora si, respetar y proteger los derechos humanos, los cuales se han seguido violentando a diestra y siniestra, ejemplos sobran baste ver cualquier nota en la prensa de hoy o escuchar lo que acontece por radio o televisión…
En San Luis Potosí, como en el resto del país, las Comisiones de Derechos Humanos, no están ajenas al manoseo de quienes detentan el poder, sea este económico, político o de cualquier otra índole, crimen organizado, iglesias etcétera, por lo que su labor se vuelve altamente importante cuando se trata de abanderar su autonomía y defender los derechos humanos de quienes acuden a solicitar su auxilio, los usuarios.
La pregunta es, ¿Que pasa si quienes ocupan cargos importantes en una Comisión de Derechos Humanos no tiene como su prioridad la Protección, Defensa y Promoción de los Derechos Humanos desde esa institución, sino que van solo de paso por allí, a ver de que manera les sirve solo para enriquecerse y usar ese lugar solo como trampolín para alcanzar otros espacios? ¿Dónde queda la institución entonces? Porque visto así el asunto, resulta que vemos desfilar a una serie de vividores y vividoras que disfrazadas y disfrazados de defensores de derechos humanos, a las primeras de cambio, al oír el tilin tilin de los centavos, abandonan su mandato y se largan , perdón la expresión, se largan como perros detrás de otro hueso…
Quizás y esto es lo que acabo concluyendo, es que no todo mundo al estar en un organismo que promueve los derechos humanos, tiene como proyecto de vida la difusión y protección de los derechos humanos, sino que ve solo como un «trabajo mas», el estar en un lugar donde la misión es nada mas y nada menos que preservar la dignidad de las personas…
y preservarla frente al abuso del poder, siendo el Estado quien a través de sus cuerpos policiacos, maestros, médicos y demás servidores públicos, violenta los derechos humanos de quienes no detentan el poder, los ciudadanos de a pie, los que no tiene un ejercito detrás para defenderse ni cuentan con las palancas y privilegios de los dueños del dinero.
En fin, que uno acaba solo viendo como desfilan esos vividores a costillas de los derechos humanos, por el contrario, hay una cantidad increíble de trabajadores comprometidos que llevan años y años laborando en la CEDH y jamás les han dado la oportunidad de ser visitadores, directores de área o secretarios, lo que observo es que esos cargos se los dan a recomendados de los diputados, a hijas «guapitas» de algún influyente, las famosas «chiquibarbies» que lo único que hacen es lucir cada día un nuevo look y ropita ajustada para deleite de quienes las contrataron, eso si, con jugosos sueldos.
Este día la prensa señala que una ex directora de la Cedh ahora ocupa un nuevo cargo en el gobierno, qué lectura debemos hacer? que como en un barco, las ratas saltan al agua cuando el barco se hunde? o que la institución está ocupada por gente sin escrúpulos que se mantienen allí como sanguijuelas chupando todo lo que pueden hasta que ven que ya no les sirve para nada y entonces abren las alas y se van a donde puedan seguir mamando de la ubre burocrática mientras simulan su honorabilidad y su decencia? Cada sorpresa que se lleva uno en la vida…caray!



