Investigación cortesia: Periódico Momento
San Luis Potosí, San Luis Potosí.- Sandra Campuzano, madre de una de las 4 menores víctimas del asesino serial de Tamuín, asegura que recurrirá a todas las instancias legales para que se haga justicia por el homicidio y violación de su hija, luego de que el Juzgado Primero del ramo penal en Ciudad Valles le informara que el asesino confeso, fue declarado inocente de ese crimen.
El 24 de mayo de 2011, Adriana Martínez Campuzano de 13 años de edad, desapareció cuando iba a la secundaria, 18 días después su cuerpo fue encontrado en el camino al aserradero en la comunidad de Santa Elena en el municipio de Tamuín.
La menor de 13 de edad, tuvo la mala fortuna de conocer a Filiberto Hernández, el asesino confeso, maestro de zumba y catequista, cuando realizaba una campaña en las calles del pueblo para recaudar fondos como candidata a reina en la secundaria en donde estudiaba. «Esto lo supe tiempo después, una amiga de mi hija me lo contó, él se acercó a bordo de una camioneta y le habló, le dijo que estaba muy bonita y que le diera su teléfono, su amiga me dice que mi hija se espantó y le dijo que no», narra Sandra Campuzano.
Después de ese encuentro Adriana nunca volvió a ser la misma «estaba distraida, triste, pero nunca me dijo que ese hombre la estaba siguiendo y hostigando».
Desde el año del 2014 cuando fue capturado Filiberto Hernández, quien confesó el crimen y quedó asentando en la averiguación, el Centro de Atención a Víctimas del Delito en ese tiempo encabezado por la ahora diputada Martha Orta, solicitó a las madres de las 4 menores ultrajadas y asesinadas, se entregara una carta poder para que esta institución del gobierno de San Luis Potosí, integrara el expediente y diera seguimiento a la sentencia del criminal, «por la ineptitud de ellos y su forma déspota, el asesino de mi hija fue absuelto».
Filiberto el maestro de zumba, confesó que de la única muerte que se arrepintió fue de la de Adriana, en su declaración narró que la menor de 13 años se defendió y él la golpeó en la cabeza y mientras estuvo desmayada abusó sexualmente de ella. Cuando Adriana despertó e intento huir la golpeó nuevamente, le puso una bolsa en la cabeza, la estranguló y para deshacerse del cuerpo lo envolvió en una colchoneta y lo tiró en una brecha. Esto no fue suficiente para que la sentencia fuera condenatoria, según la resolución emitida en el año 2015 en el estado de Durango en donde está recluído, faltaron elementos de prueba para inculparlo.
El asesino serial de Tamuín, según copias del expediente que Sandra Campuzano tiene en su poder, también confesó la muerte de otras tres menores de 15, 12 y 9 años de edad y el de una joven de 30 años. Sin embargo según la información que proporcionaron a las madres de las víctimas, Filiberto Hernández, actualmente aporta pruebas para demostrar su inocencia de 4 casos, porque ya fue absuelto por el homicidio y violación de Adriana Martínez Campuzano.
Sandra Campuzano,llevará el caso de su hija ante la Suprema Corte de Justicia de la Nación para revertir la sentencia que absolvió a Filiberto Hernández asesino confeso de la menor, y otras 4 niñas. También presentará una denuncia ante la Comisión Nacional de los Derechos Humanos contra el gobierno del Estado de San Luis Potosí por las omisiones en las que hayan incurrido los representantes legales del CAVID, contra quienes ya se interpuso una querella ante la CEDH por el trato déspota con el que presuntamente trataron a las madres de las víctimas.
Ante el temor de que el sujeto que presuntamente asesinó y violó a sus hijas logre quedar en libertad, exigen a las autoridades estatales se brinde el apoyo necesario a las familias de las víctimas a través del CAVID.
Luego de reconocer que los abogados asignados al caso del asesino serial de Tamuín, no dieron seguimiento al proceso penal para aportar pruebas y contestar notificaciones, y que de ello derivó la orden de libertad a favor de Filiberto Hernández, homicida confeso, la recién integrada Comisión Ejecutiva Estatal de Atención a Víctimas, se reunió con Sandra Campuzano, madre de la menor Adriana, para estudiar la apelación y presentar un amparo contra el auto de libertad por el delito de violación y homicidio calificado.
Las 3 comisionadas que integran la Comisión Ejecutiva Estatal ordenaron al área de Coordinación Jurídica del Centro Integral de Atención a Víctimas, antes CAVID, analizar el expediente y presentar el amparo el próximo 21 de septiembre de 2016.
Sandra Campuzano madre de una de las niñas víctimas del asesino serial confeso de Tamuín detenido en el año 2014, interpuso una queja ante la Comisión Estatal de Derechos Humanos con sede en Ciudad Valles contra el Centro de Atención a Víctimas del Delito del Gobierno del Estado, CAVID, por las omisiones en las que hayan incurrido los abogados que representaban a las madres de las víctimas, al no dar seguimiento legal al proceso penal contra Filiberto Hernández y un juez decretara en su favor un auto de libertad por el homicidio calificado, de Adriana una menor de 13 años de edad, hija de Sandra Campuzano.
Las madres de las 4 niñas y una joven que fueron violadas y asesinadas en el municipio de Tamuín, entregaron una carta poder al CAVID en el año 2014, para que este organismo llevara a cabo las diligencias para demostrar la culpabilidad del inculpado.
El poder notarial se otorgó una vez que se le había dictado auto de formal prisión a quien en ese tiempo había confesado los crímenes que perpetró desde el año 2010, cuando se reportó la primera desaparecida.
Los familiares de las 4 niñas y la joven violadas y asesinadas en Tamuín, acudieron este día al juzgado primero de lo familiar en Ciudad Valles, para exigir a los funcionarios la entrega de los expedientes, ya que se unirán para buscar ayuda de organizaciones no gubernamentales, ante a falta de confianza en las autoridades en San Luis Potosí.
Los padres de las niñas Romany, Rosa María, Dulce y la joven Eleonai, temen que los casos de sus hijas queden impunes, luego de que recientemente Sandra Campuzano, madre de Adriana, se enteró que un juez le otorgó el auto de libertad a Filiberto Hernández, quien apeló el auto de formal prisión el 2 de marzo de 2015 por el homicidio calificado contra la menor Adriana Martínez Campuzano, que fue resuelto a su favor el 27 de noviembre de 2015. El Juez Primero Penal del Sexto Distrito, ordenó su inmediata y absoluta libertad.
«A parte de que nos siguen haciendo batallar, algunos ni siquiera están enterados de los expedientes y batallando con el dolor que nos están causando las mismas autoridades», denunció el señor Guadalupe Chávez, padre de Eleonai la última víctima del asesino confeso.
Guadalupe Chávez narró que cuando su hija desapareció él buscó al ejército y a los ministeriales para señalar directamente a Filiberto Hernández como el posible responsable de la desaparición de su hija, «meses antes ya había querido atrapar a mi hija, pero ella se le escapó, entonces a partir de que ella me dijo que el individuo la había tratado de ultrajar les dije que lo investigaran».
Los funcionarios en el juzgado les negaron copias de los expedientes, «híjole es que por el volumen es complicadísimo señora» dijo el juez José Ignacio Ortega Morales ante la petición de Daniela, madre de Dulce Reyes la niña de 9 años que el asesino metió en una caja de cartón para sacarla del domicilio en donde la mató.


