Naciones Unidas llamó la atención hoy sobre la explotación y el abuso que sufren los migrantes en su ruta hacia Europa y otros destinos, señalando que se trata de un aspecto al que no se presta suficiente atención.
Esas personas son víctimas de violaciones de derechos humanos, incluidos asesinatos, desapariciones forzosas, extorsión, violencia y explotación sexual, que podrían ser considerados crimines de lesa humanidad.
Así lo subrayó Adama Dieng, asesor especial de la ONU sobre la Prevención del Genocidio, en un evento de alto nivel de la Asamblea General sobre el combate a la trata de personas y la migración forzosa.
“Algunas de las violaciones de derechos humanos y crímenes asociados con la trata y la migración forzosa pueden equivaler a crímenes atroces si violan las leyes humanitarias o son perpetrados de forma masiva o sistemática. Sostengo firmemente que los responsables por estos crímenes deben rendir cuentas”, señaló.
Dieng llamó a abordar las causas de esos crímenes atroces para reducir los factores que los propician.
La Misión Permanente de España ante la ONU coauspició el evento.
Ignacio Ybáñez, secretario de Estado de Asuntos Exteriores del Gobierno español también llamó a atacar la raíz del problema cumpliendo con los Objetivos de Desarrollo Sostenible para afrontar de forma eficiente los retos que plantea la migración.
Para erradicar la migración forzada será necesario avanzar en la lucha contra la pobreza, el analfabetismo, la falta de oportunidades en la educación y el desempleo, dijo el diplomático.
“Por ello, España está impulsando una política migratoria integral que abarca todos los aspectos, la cooperación con los países de origen y tránsito de migrantes, el apoyo a las políticas de desarrollo, la lucha contra la migración ilegal, la creación de canales legales de migración”, dijo.
Ybáñez acotó que España ha contribuido con 21 millones de euros en los dos últimos años en materia de ayuda humanitaria para los refugiados y desplazados asentados en Líbano, Jordania e Iraq.



