San Luis Potosí, SLP.- El Centro Cultural Universitario “Caja Real” recibió a los invitados del Dr. Amado “Mayo” Nieto Caraveo, autor del libro Tras las montañas, para escuchar sus relatos. A esta velada acudió el rector, Arq. Manuel Fermín Villar Rubio, la jefa de la División de Difusión Cultural, LCC Cynthia Valle Meade, funcionarios, académicos, familiares, amigos y seguidores del autor.
En este lugar, tres grandes amigos platicaron y cantaron alrededor de una historia, que tuvo como invitados especiales a Margarita Díaz de León, Fernando Álvarez del Castillo “Chino González”, y el autor de la obra Amado Nieto Caraveo, acompañados de los músicos Svetlana Zakharova. Chelista de la Orquesta Sinfónica de San Luis, y Alejandro Alfaro Arcibar, director de la Escuela de Iniciación Musical “Julián Carrillo”.
El doctor Amado Nieto Caraveo, conocido por sus amigos como “Mayo” y en la web como Mayoscuro, presentó la historia de una familia como todas, en un pueblo como ninguno, a través de la vida de una mujer extraordinaria, su madre, Lucinda.
Al ser parte de esta presentación, Margarita Díaz de León, tomó el micrófono y platico a la nutrida asistencia que “Tras las montañas” es un libro que contiene relatos de familia, una fotografía dentro de la cual van apareciendo personajes que son padres, hijos, hermanos, primos, abuelos, habitantes de un mítico paisaje que la enmarca: Rioverde, es además la historia de Lucinda, que a través de la voz de un narrador móvil, omnisciente, observador, testigo, protagonista, aparentemente su hijo llamado Amadao, se van tejiendo historias”.
Dijo, es el relato de una mujer paradójica, un carácter fuerte, doblegado por los estereotipos, y finalmente autoliberada. Es la trama que ejercita la memoria para comprender y comprenderse. El autor Amado “Mayo” Nieto Caraveo procede tal como lo hace Roland Barthes en La cámara lucida para comprender la muerte de su madre y concluye diciendo: “la vida está hecha así, a base de pequeñas soledades”. Procede también como lo hace Gabriel García Márquez en 100 años de Soledad, quien hace ficción para comprender el peso de la genealogía escrita por todos los trucos de la vida, con constantes guiños a familiares, amigos y conocidos, una complicidad que sólo ellos pueden entender.
Díaz de León, indicó que el autor del libro de relatos, procede tal como lo hace Rulfo mediante su Juan Preciado quien anda en busca de su padre, la figura de la ausencia y la presencia, de la alegría y de la tristeza, del amor derrotado por el dolor, “estos tres autores indispensables bien pueden ser las voces que abisman nuestro autor quien escribe relatos sumamente cenestésicos y fotográficos, donde el lector no sólo siente con el corazón del narrador y piensa con el alma de los personajes, sino también ve lo que lee, mira a Lucinda, una mujer que busca y se busca, que sueña pero que vive presa en la jaula de la normatividad y que finalmente se libera de ella”.
Añadió: “A Lucinda la sentimos y la vemos como es ver la imagen de una familia que habita en la construcción de un espacio configurado desde lo que es Rioverde, desde lo que no es Rioverde, sino desde lo que parece ser como Rioverde, como un Macondo, como un Comala”.
En cada oportunidad del relato, Fernando Álvarez del Castillo “Chino González” entonaba alguna canción elegida para este momento recibiendo el aplauso del público que daba cuenta de la camaradería entre los tres personajes. El Dr. Amado “Mayo” Nieto Caraveo, concluyó que sólo intentó escribir un libro que se narrara a sí mismo”.



