
San Luis Potosí, SLP.- La diputada Maricela Contreras Julián presentó en sesión de la Comisión Permanente una iniciativa para reformar el Artículo 4º de la Constitución Política para establecer que “toda persona mayor de 18 años tenga el derecho a contraer matrimonio y no podrá ser discriminada por origen étnico o nacional, género, discapacidades, condición social, condiciones de salud, religión, preferencias sexuales, o cualquier otra que atente contra la dignidad humana”.
En tribuna, Conteras Julián explicó que el matrimonio va más allá de la unión entre un hombre y una mujer, “cuyo fin último es la procreación”. “Esto es discriminación –dijo- y cosa de un pasado que niega derechos a las personas”.
Denunció que sólo en un país como México se tiene que tramitar un Recurso de Amparo para que la Ley permita casarse con la persona que uno ama y elige. “Debemos tener madurez como sociedad y, sobre todo, como Poder Legislativo para respetar la libertad de elección y no escatimar derechos”.
A decir de la presidenta de la Comisión Especial de Delitos Cometidos por Razones de Género, el Poder Legislativo es el que debe seguir el ejemplo de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, la cual se ha pronunciado sin “titubeos” sobre este tema para garantizar los derechos fundamentales a las personas sin importar su orientación sexual.
Sentenció que de no aprobarse su propuesta, se estaría contribuyendo a los más de mil 218 homicidios por homofobia que se han denunciado en México durante los últimos veinte años, según el Informe de la Comisión Ciudadana contra Crímenes de Odio por Homofobia realizado por la organización civil Letra S Sida, Cultura y Vida Cotidiana.
La mayoría de los mil 218 homicidios fue contra 976 hombres, 226 contra travestis, transgénero y transexuales y 16 hacia mujeres. En el estudio se enlistan los lugares donde se presentaron estos homicidios, como el Estado de México, que registró 119 casos; Nuevo León, 78; Veracruz, 72; Chihuahua, 69; Jalisco, 66; Michoacán, 65, y Yucatán con 60.
“Es por eso que la comunidad LGBTTTI se pronuncia cada año en una marcha multicolor que sólo busca el reconocimiento de sus derechos humanos fundamentales y el disfrute de sus derechos civiles ante una sociedad que niega la realidad que hoy vivimos”.
“En muchas partes del mundo ser gay, lesbiana, bisexual o transexual no se considera un derecho, sino un crimen, un pecado o una enfermedad, una desviación social o ideológica o una traición a la propia cultura, situación que ha derivado en acciones penales, tortura para obtener confesiones de desviación y agresiones sexuales”, indicó la legisladora perredista.
En 10 países se impone una multa por ser homosexual, en 42 naciones se castiga con prisión de tres a 14 años; en 14 más puede haber cadena perpetua y en 13 existe la pena de muerte”, acotó.
“Para hacer frente a ese panorama debemos avanzar en la erradicación de cualquier forma de discriminación que incluye la que se ejerce por orientación y preferencia sexual. Los avances en el respeto y reconocimiento de los derechos humanos deben incluir a la población que forma parte de la Diversidad Sexual como una muestra de madurez que va conquistando la exigencia de la construcción social de la diferencia, que no es otra cosa que la demanda de respeto al derecho a la identidad y a la libertad de elección”, aseveró Contreras Julián.


