
San Luis Potosí, SLP.- Mientras algunos diputados ya pidieron licencia y otros la preparan para ir en busca de un nuevo cargo de elección popular o han sido llamados por su partido para que los apoye en esta tarea de promoción del voto, hay otro que se tendrán que quedar resignados y ver pasar desde su oficina y curul la actividad proselitista.
Uno de ellos, es el diputado Sergio Desfassiux Cabello, a quién sus excesos y desfiguros al inició de la legislación le bastaron para que desde su propio partido el de la Revolución Democrática (PRD) se fueran desmarcando, incluso llegaron a pensar en expulsarlo del partido, pues con su actuar era más el daño que los activos que le generaba.
Sus excesos en tribuna y fuera de ella, lo dejaron a un lado de todas las decisiones políticas de su partido, pues, iba de escándalo en escándalo y, aquí algunos de ellos fuera de tribuna:
“Aquí soy la autoridad”, frase célebre y que por su desgracia quedo registrado en video que se hizo viral en las redes sociales, fue un video en donde enfrenta a autoridades municipales de Soledad de Graciano Sánchez para evitar que detuvieran a un conocido.
Sus enfrentamientos constantes con grupos de taxistas, quienes rudos y persistentes que son, le montaron por varios meses guardia permanente los días de sesión para intercambiar insultos, incluso, en una acción de riesgo llegaron a corretearlo por las calles del centro histórico, lanzándole desde paletas hasta “huevos”.
Otra acción celebre del legislador, fue su enfrentamiento con gerentes de un centro comercial, en donde organizó una manifestación para pegar calcomanías para mostrar su inconformidad por el cobro del estacionamiento. Por su desgracia, es acción es fácil ubicarla en las redes sociales.
Y dentro del Poder Legislativo fueron constantes sus errores y enfrentamientos con medios de comunicación, con la Iglesia católica y con sus propios compañeros, en alguna ocasión a poco estuvo de llegar a los golpes con el legislador Oscar Bautista.
Con sus acciones, propuestas, planteamiento como legislador, la ciudadanía olivo rápidamente su “maravillosa” promesa de campaña, de entubar las aguas negras y de Soledad de Graciano Sánchez y del oriente de la Capital Potosina, para mandársela a los ricos del sector poniente de la ciudad.
Es decir, Desfassiux fue cavando su propia tumba política.


