
San Luis Potosí, SLP.- En este segundo año legislativo los diputados presentaron una serie de facturas de supuestos proveedores para justificar gastos de su informe donde de la mayoría de las empresas son inexistentes.
Dichas evidencias se suman a las ya señaladas por presuntos desvíos del Diputado Héctor Mendizábal Pérez, y sus compañeros de bancada Mariano Niño y Josefina Salazar quienes fueron señalados por el diputado perredista Sergio Desfassiux de haberles vendido a organizaciones sociales convertidos en linchadores a cambio de no tocarles a ellos.
Ahora pareciera que la revancha de Mendizábal sale inmersa en estas nuevas denuncias, pues enfocan sus baterías precisamente en Desfassiux, a la par que la inoperante fiscalía a cargo del hijo del Diputado Vera deja al descubierto que a unos si los investigan y a otros los protegen, como es el caso Mendizábal.
En la nueva denuncia se observan productos que van desde 5 mil tamales, revistas, artículos promocionales, lonas, videos y banquetes.
Los diputados señalados son Sergio Desfassiux Cabello con $75,000, Esther Angélica Martínez Cardenas con $74,000, Jesus Catdona y José Belmárez con $300,000 pesos ambos; Graciela Gaitán con $74,999.00 y José Luis Romero Calzada con $130,048.00.
En esta supuesta red de corrupción destacaron la participación del trabajador del Partido Acción Nacional (PAN) Joel Robledo Rodríguez, quien se mostró como uno de los principales facturadores de los diputados, ya que en 2017 facturó $380,115.00 a diputados de tres partidos políticos, alegando al ser cuestionado la subcontratación.


