
POR: ELDE NEGRO
Parecía una escena de La Dictadura Perfecta, policías federales llegando a un despoblado atraídos por el llanto de un bebé y sorpresa, ahí estaba la pequeña Mya Fernanda, buscada desde hace días y rescatada por los héroes anónimos de una de las corporaciones más cuestionadas en el país por sus abusos en contra de los derechos humanos.
Más notoriedad tuvo el montaje cuando quien lo presentó como material exclusivo fue la recién creada sucursal de la agencia Quadratín en San Luis Potosí, dirigida por Enrique Galindo Ceballos, ex jefe de la Policía Federal que ha dejado en claro que sigue teniendo ligas en la corporación, pues no fue casualidad que a su medio le llagara el material con calidad de Pulitzer.
A Galindo y a su equipo poco les importó el sufrimiento de la familia de la pequeña, pues ya cargaban con la desgracia de la muerte de la abuela de Mya días antes, y para cuando encontraron a la menor el sufrimiento estaba consumado.
Esto a Galindo no le importó, y al igual que su tío Julio Ceballos cuando presentó un video de Daniel Esqueda, foto periodista potosino asesinado hace algunos meses supuestamente involucrado con el crimen, también revictimizó a una víctima.
Pese a su presentación con funcionarios de gobierno e invitados especiales, Quadratín no ha podido posicionarse rápidamente, ahora, la burda estrategia de montar el hallazgo de la pequeña Mya ha puesto en el ojo del huracán el proyecto traído a San Luis Potosí por el ex jefe de la Policía Federal.
Por si fuera poco, ya existe una investigación en curso ordenada por la propia corporación para determinar la veracidad del video, circunstancia que poco le importó al gobernador Juan Manuel Carreras y salió a felicitar a la corporación. El mandatario pasó por alto que los federales ni siquiera fueron quienes encontraron a la menor. Pequeño gran detalle.
Además, la Comisión Estatal de Derechos Humanos (CEDH) investigará si los agentes federales tienen alguna responsabilidad legal por difundir las imágenes de la niña Mya, ya que se habrían violados sus derechos de protección de datos personales.


