22 julio, 2026

“PODER CIUDADANO”… AMLO PONE A PRUEBA AL MERCADO

30 octubre, 2018

Compartir nota:

Facebook
Twitter
WhatsApp

Por: Arturo Ramos Medellín

arlequin2020@hotmail.com

              A pesar de las críticas y las descalificaciones por parte de los opositores al próximo Presidente respecto de la “consulta popular” para decidir si se continuaba la obra del NAICM en Texcoco o se habilitaba en su lugar la base aérea de Santa Lucia, el ejercicio de participación ciudadana se llevó a cabo y arrojó los resultados que no sorprendieron a nadie.

              Y más allá de la decisión tomada de suspender y cancelar las obras del aeropuerto, obra que a decir de muchos era la pensión jubilatoria para el grupo gobernante que se iba a su casa derrotado pero con los bolsillos llenos y un próspero futuro con desarrollos inmobiliarios en las cercanías a Texcoco, pues compraron cuanto terreno fue posible quienes tuvieron la información privilegiada con antelación o por los contratos millonarios irregulares y amañados, lo importante, lo más importante es que nos debe quedar claro que el de López Obrador, si será un gobierno diferente, por lo tanto, el análisis de los hechos debe verse en esa nueva dinámica y no en la lógica de sexenios anteriores.

               La decisión de suspender las obras de Texcoco se anunció en campaña y AMLO hábilmente invoca e inventa la “consulta” para evadir responsabilidad ante posibles consecuencias negativas y hacer sentir a sus seguidores la importancia de su participación y de que son tomados en cuenta en las decisiones del gobierno.

                AMLO se la juega y pone a prueba al mercado y deberá asumir las consecuencias, que a decir por los montos de afectación a inversionistas y que se trata de una obra de infraestructura nada más y no una decisión importante de política pública con afectaciones internacionales, la perdida de la bolsa de valores y del peso ante el dollar no creo que pase a mayores. Andrés Manuel ha dejado en claro que las decisiones de su gobierno no estarán sujetas a las conveniencias del poder económico y se acabaron los privilegios de unos cuantos, lo cual es sumamente destacable, sin precisar que tan bueno o malo pueda resultar.

                 De llamar la atención la pasividad y silencio de Peña Nieto y su gobierno, que en ningún momento salieron a los medios a defender el proyecto del sexenio, lo que habla de una posible negociación o el temor de ser exhibidos en sus amañados contratos y licitaciones, donde para muestra salta la asignación directa de la construcción millonaria de la barda perimetral del aeropuerto a la SEDENA, aduciendo razones de seguridad nacional.

                Que nos quede claro que la decisión de suspender las obras del aeropuerto y todo el show de la consulta en estos momentos en que AMLO todavía no es Presidente no fue una ocurrencia de senectos, sino toda una estrategia para mandar un mensaje a los grupos de poder económico y dejar claro que será un gobierno diferente que no se someterá a sus caprichos o chantajes. Y precisamente por realizar la consulta cuando todavía no se es gobierno, fue que les permitió hacerla a su antojo, con sus reglas, con su gente, con su metodología y sin poder ser cuestionada por esa sencilla razón de no sujetarse ni a la Constitución ni a ninguna Ley por no ser gobierno todavía, mismos motivos por los cuáles los partidos opositores a Morena justificaron su no participación cayendo en la trampa que les tendieron muy hábilmente los creadores de la consulta, pues real o virtual, legal o no, la consulta se hizo y AMLO hace corresponsables a un millón de mexicanos en una decisión prácticamente tomada hace meses.

               Y que conste que no defiendo a AMLO y a su equipo, sólo destaco que ellos están haciendo su juego con estrategia, sin tener una oposición pensante que actúe, tal vez porque aun no se recupera de la derrota electoral y también es menester señalar que hay muchas voces que exageran en sus apreciaciones y se convierten en agoreros sin razón.

                  Debemos entender que el mundo está cambiando, México está cambiando y en la medida que nos adaptemos a los cambios será como podamos enfrentar los nuevos retos que como simples ciudadanos tendremos cada día, recordemos que la democracia no es perfecta, pues como en el futbol, no siempre gana el mejor, pero igual que en el juego afortunadamente existe la revancha.