“PODER CIUDADANO”…. AMLO PRESIDENTE

Por: Arturo Ramos Medellín

arlequin2020@hotmail.com

              Bien dicen que no hay plazo que no se cumpla ni fecha que no se llegue y ya estamos a pocos días, ahora sí, de que Andrés Manuel López Obrador se convierta en Presidente Constitucional de los Estados Unidos Mexicanos, así como suena, ya no Presidente Legítimo, ni Presidente Moral, ni Presidente Electo, ni de chocolate….Presidente Constitucional.  Y que bueno que comienza ya, entre más pronto inicie más pronto acabará, pues este periodo de transición ya se nos hizo muy pesado e incierto.

               Debo decir que sin haber votado por AMLO celebro que su llegada haya sido por la vía pacífica y democrática y no por la vía violenta de una revolución, que era un riesgo latente de los últimos años por el hartazgo de la gente, cansada de sus malos gobiernos, los excesos de la clase política, la corrupción, la impunidad, tanta injusticia y tanta pobreza.

               Los retos para el nuevo Gobierno son muchos, la expectativa de la gente es muy alta y desafortunadamente cada día la incertidumbre sobre cómo será en realidad el Gobierno de Andrés Manuel es mayor. La decisión de cancelar la obra del aeropuerto en Texcoco pareció cimbrar los mercados y generar desconfianza en los inversionistas extranjeros, falta saber realmente qué tipo de gobierno de izquierda será el que caracterice a AMLO, la izquierda moderada, la progresista o la radical y conocer si la devaluación que sufre el peso es por esa desconfianza generada o no vaya ser que salgan con que otra vez nos dejaron la economía prendida con alfileres como en 1994 la dejó Pedro Aspe, recordemos que cuando le reclamaron los funcionarios de Zedillo que porqué la dejaron así, les respondió que para que le quitaban los alfileres.

                       Amlo ha dicho en repetidas ocasiones que en materia económica seguirá la misma política de los últimos años sin cambios en temas de macroeconomía, sin embargo, hasta ahora ha resultado impredecible en su actuar a pesar de su decir, por lo que existe preocupación en materia de Derechos Humanos, transparencia, libertad de expresión y en general en el ejercicio de nuestras libertades. A muchos no parece gustarles su postura de perdón y olvido no solo para narcos y criminales, sino también para políticos corruptos, el incumplir su promesa de retirar al ejército y a la marina de las calles es otro de los reclamos generalizados.

                      Por lo tanto, el panorama para México es incierto, y por si fuera poco, ante éste escenario no vemos una oposición fuerte que pueda hacer contrapeso, los partidos PRI, PAN Y PRD parecen todavía no recuperarse del atropellamiento sufrido en la elección y están más preocupados y ocupados en resolver sus problemas y divisiones internas. La ocasión se hace propicia para el surgimiento de un nuevo movimiento o partido político que con una amplia visión de País, una solvencia moral reconocida y una clara propuesta que convenza a los ciudadanos para generar la confianza necesaria, se asuma como una verdadera y legitima oposición al nuevo régimen. Igualmente pudieran surgir nuevas opciones de Agrupaciones políticas o partidos políticos regionales que con liderazgos locales atraigan a los ciudadanos a participar haciendo política pero de manera diferente, en donde sean la honestidad, la ética y la vocación de servicio los valores que rijan su comportamiento y no los intereses personales, de grupo o partidistas.

                             Por ahora no es tiempo de reclamarle a nadie por lo que sucede en nuestro País, son los riesgos de la democracia, por ahora son tiempos de enseñanzas, son tiempos de reflexión, son tiempos de conceder el beneficio de la duda y esperar que el nuevo Gobierno haga bien las cosas para beneficio de México, tal vez de forma diferente, tal vez de forma que no nos guste, pero si es por el bien de millones de mexicanos que por años han estado en el olvido y que para los gobiernos pasados sólo figuraron en las estadísticas y sirvieron como pretexto para ejercer los presupuestos y saquear las arcas públicas, en verdad deseo que le vaya bien a Andrés Manuel, a México y a todos los mexicanos.