EL PRESUPUESTO ES PARA ENTENDIDOS

Por: Elde Negro

Resulta inadmisible que en estos tiempos de premura existan diputados que motivados por la ocurrencia estén deteniendo el presupuesto del Estado. Puede ser que San Luis Potosí inicie el año sin certeza en torno a los recursos para 2019 simplemente porque hay quienes realizan peticiones sin sentido o cuestionamientos necios ante un documento que técnicamente cumple con los requisitos para ser aprobado.

No conformes con presumir su ignorancia, a pesar de la premura dado que la Comisión de Hacienda tiene 10 días para presentar ante el Pleno del Congreso un dictamen, su presidente, el panista Ricardo Villarreal Loo, se reportó enfermo el viernes. Sin palabras.

La Comisión suspendió la reunión prevista para este viernes debido a la enfermedad de su presidente, por lo cual el resto de los integrantes decidieron no sesionar hasta que todos estén presentes. La falta de acuerdo en la sesión de la Comisión del jueves, según Juan Ramón Nieto Navarro, subsecretario de Enlace Institucional del Ejecutivo, se debió a que los diputados no llegaron a un acuerdo porque “hay peticiones de mover algunos renglones”.

El mismo jueves, la Comisión de Hacienda recibió a José Luis Ugalde, para despejar algunas dudas respecto al documento. La visita del secretario de Finanzas, a quien bien podrían ya prestarle alguna curul porque se la pasa más aclarando detalles a los diputados que en su oficina, ¡duró apenas 20 minutos!, qué tan importantes (o poco importantes) habrán sido las dudas de los legisladores para que en 20 minutos les quedaran claras. Lo peor aún, a pesar de eso, no lograron ningún acuerdo.

Vaya que los diputados están bárbaros, y Nieto Navarro, con su experiencia, sin quererlo o al menos sin hacerlo evidente, los exhibió. Cómo puede ser posible que los diputados ni siquiera conozcan sus atribuciones o se hagan los que no saben lo que pueden hacer, y tengan que pedir permiso para “mover renglones”.

Los diputados están facultados para moverle al presupuesto lo que consideren conveniente, pero no lo hacen por razones simples como la inexperiencia, la misma que los llevó a cometer más de una pifia en la discusión sobre el aumento a los servicios del agua en el Estado. En ese caso fue la bancada de Morena la que metió la pata y por poco perjudica a la ciudadanía, pero de ese tema hablamos más abajo.

Ahora son los panistas, que echan por delante al enfermizo Villarreal Loo para entrampar en tema de primera necesidad para el Estado. Lo que los legisladores deberían hacer es quitarse la camiseta de su partido y olvidar los colores e intereses personales, y avanzar con el tema del presupuesto, si le quieren mover que lo hagan con responsabilidad, aunque dudamos que tengan los perfiles técnicos probados entre sus asesores, para que hagan modificaciones de forma y fondo a un documento tan importante.

EL AUMENTO AL AGUA, SU PRIMER TROPEZÓN

Por otra parte, hay datos destacables de la pasada sesión en la que los diputados decidieron no aprobar los incrementos a las tarifas del agua. Primero, de destacar la actitud del diputado eterno, Oscar Vera, quien para no votar en contra simplemente se esfumó. Obviamente el rey de Conciencia Popular tiene conflicto de intereses en el tema, primero, tiene un rancho y un panteón en Soledad de Graciano Sánchez, por lo cual no puede quedar en mal con la gallardía, pero tampoco quiso quedar mal con Xavier Nava, quien le pagó favores de campaña poniendo a su sobrina Natalia Castillo como delegada de Interapas en Soledad.

Otro que tiene un colmillo más grande que el número de afiliados a su partido Movimiento Ciudadano, es Eugenio Govea, quien como siempre y como coloquialmente se dicen “‘nomás’ calentó el boiler pero no se metió a bañar”. Primero estuvo muy activo en los recesos hasta haciendo creer que les estaba ayudando a los panistas en su lucha por aumentar el agua, pero a la mera hora hizo un Oscar Vera y se desapareció.

José Antonio Zapata Meraz y Rubén Guajardo Barrera ya hasta lo tenían anotado en la lista de la votación (es decir, del moche), y nada, que se les escapa a la hora buena, pero volviendo a lo mismo del colmillo, regresó para sacar raja.

Después de que el diputado Edgardo Hernández votó en contra de los incrementos, expresó en asuntos generales la necesidad de exigir al Interapas el cobro a los empresarios morosos, fue ahí cuando el eterno Govea regresó para montarse en el tema, y con su característico y enérgico discurso dijo que los potosinos “merecemos organismos ordenados y bien administrados”, e hizo su ya tradicional “llamado fuerte y claro” a recuperar carteras vencidas y exigir pago a deudores. Un vival, sin duda.

El presente artículo de opinión se ampara en el artículo sexto constitucional.