
Por: Arturo Ramos Medellín
arlequin2020@hotmail.com
Y la ciudad igual o peor que al inicio de la administración “neo-gallardista”, con un Alcalde que sigue como en campaña haciendo acusaciones y buscando culpables más que resolviendo problemas. Empeñado en señalar y distinguir si un bache es nuevo o dejado sin atender por la pasada administración y con el ánimo más de venganza que de trabajo serio, el equipo del alcalde sigue en etapa de diagnostico y buscando a toda costa de donde podrán obtener recursos, antes que tener que sacrificar la nómina y los altos salarios de amigos y familiares.
Lo más destacado hasta el momento ha sido la intentona fallida del abusivo, exagerado e injustificado incremento a la tarifa del agua, así como la utilización del propio organismo paramunicipal para golpetear a la gallardía allá por los rumbos de Soledad de Graciano Sánchez y quizá el tan cacareado incremento en la recaudación por concepto de parquímetros, lo demás han sido escándalos y acusaciones dignos de una revista de espectáculos.
Pero lo verdaderamente importante no se dice, no se anuncia, quizá porque no se sepa o no se tenga idea. Nada dicen del contrato leonino que se tiene con la empresa Vigue y su falta de cumplimiento que bien justificaría su cancelación. El asunto “Panavi” es otro tema que no se aclara ni se toca y ni que decir de los contratos con “Aguas del Poniente” que ha incumplido durante años con el pago del 15% de su recaudación al Ayuntamiento.
Esos son los temas importantes y que pueden marcar la diferencia con administraciones pasadas si se saben abordar y lograr beneficios para el Ayuntamiento y para los potosinos y demostrar así que no son parte y sirven a los interéses de algunos grupos políticos-económicos que tanto han abusado de nuestra ciudad. Igualmente el tema del Consejo del Centro Histórico, al cual todos se han sometido sin patalear siquiera, vulnerando la autonomía municipal y decidiendo los asuntos que son de la ciudad y por lo tanto de su ayuntamiento. Estos temas y definir proyectos viables para resolver la movilidad en la ciudad, así como el tema de la creciente inseguridad es lo que puede marcar una diferencia, sin embargo, no se les ve la intención, ni las ganas, ni la capacidad, ni la voluntad de hacerlo. La defensa de las áreas protegidas de la Sierra de San Miguelito también pondrán a prueba al Alcalde y se verá de que está hecho.
Lo demás, sus funcionarios gallardistas, sus funcionarios ineptos, sus funcionarios por compromisos, su amiga venezolana, la corrupción en comercio, etc., etc., sólo serán la pimienta y la sal en los tres años, no perdamos de vista lo importante, lo que trasciende, lo que hace a un gobierno sustentable y con visión de futuro.
Y por último, el reto a vencer del alcalde de la capital es su ego, su intolerancia, su explosividad, su deseo de venganza, su desconocimiento de la ciudad en la que no vivió en los últimos 25 años, su tóxica relación y sumisión a Carreras y sus compromisos familiares y de grupo.


