21 de marzo Día Internacional de la Eliminación de la Discriminación Racial

Ginebra, Suiza.- Movimientos extremistas y racistas de diversa índole, basados en ideologías que pretenden promover programas populistas, nacionalistas y de derechas, así como la superioridad racial, y destacando que esas prácticas alimentan el racismo, la discriminación racial, la xenofobia y las formas conexas de intolerancia, a menudo dirigen sus acciones a migrantes y refugiados, así como a personas de ascendencia africana.

En su reciente resolución sobre la eliminación del racismo, la Asamblea General de las Naciones Unidas reitera que todos los seres humanos nacen libres e iguales en dignidad y derechos y tienen la capacidad de contribuir de manera constructiva al desarrollo y bienestar de la sociedad y que todas las doctrinas de superioridad racial son científicamente falsas, moralmente condenables, socialmente injustas y peligrosas y deben rechazarse, al igual que las teorías con que se pretende determinar la existencia de razas humanas separadas.

La relatora especial sobre formas contemporáneas de racismo, discriminación racial, xenofobia y formas conexas de intolerancia, E. Tendayi Achiume, en su reciente informe sobre el populismo nacionalista, analizó la amenaza que plantea el populismo nacionalista a los principios fundamentales de derechos humanos de no discriminación e igualdad. Ella condenó el populismo nacionalista que promueve prácticas y políticas excluyentes o represivas que dañan a individuos o grupos por su raza, etnia, origen nacional y religión, u otras categorías sociales relacionadas.

En su informela Relatora Especial aborda el uso contemporáneo de la tecnología digital en la propagación de intolerancia neonazi y formas conexas de intolerancia. Señala tendencias y anifestaciones recientes de glorificación del nazismo, el neonazismo y otras prácticas que contribuyen a exacerbar las formas contemporáneas de racismo, discriminación racial, xenofobia y formas conexas de intolerancia. La Relatora pone de relieve la obligación de los Estados en virtud del derecho de los derechos humanos de contrarrestar esas ideologías extremas en Internet,así como las responsabilidades de las empresas de tecnología a la luz de los principios de los derechos humanos.