Violencia en el mal llamado Clásico de la 57… Gallos humilló al Atlético en su casa

San Luis Potosí, SLP.- Decenas de lesionados y presuntamente una persona muerta fue lo que arrojó el supuesto clásico de la 57, entre Atlético de San Luis y los Gallos Blancos del Querétaro.

Todo sucedió a falta de 10 minutos para que terminará el encuentro, cuando la porra visitante comenzara con los disturbios en contra de los aficionados locales, los cuales reaccionaron de manera violenta, contestando a la agresión.

El susto fue mayúsculo para los miles de aficionados que de manera voluntaria comenzaron a salir del estadio ante la excesiva violencia, que también derivó en una invasión de campo.

En el partido:
PRIMER TIEMPO

Unai Bilbao de San Luis tuvo la primera jugada de peligro, al rematar de cabeza por encima de la portería un tiro de esquina, cuando recién corrió el minuto dos de tiempo corrido.

Al cinco, Nicolás Ibáñez se generó una jugada importante de peligro, pero remate fue deficiente ya que el balón pegó en las piernas del defensor que se encontraba dentro de la línea de gol, dejando únicamente el alarido de los aficionados.

Jorge “El Perro” Sanchez sacó un potente disparo que desvió por encima de la portería el arquero queretano, para mandar a tiro de esquino, ante de nueva cuenta el grito de los presentes, dentro del minuto 12.

Jaír Pereira anotó un buen gol de cabeza, rematando desde el punto penal un tiro de esquina modo, cuando corrió el minuto 23 de tiempo corrido, para así poner en ventaja al Querétaro.

Jaime Gómez sacó una preocupación a los jugadores del San Luis y a todos los asistentes, después de dispersar al arco potosino y el balón pasar levemente desviado de esté.

Corrió el minuto 42 y Luis Romo anotó el segundo para los Gallos, de nueva cuenta a balón parado al rematar un tiro libre, qué pasó dramáticamente ante el vuelo de Felipe Rodríguez y así poner el cero a dos, para después terminar el primer tiempo con desventaja para los locales.

SEGUNDO TIEMPO

Para la segunda mitad, en el minuto 55 un grupo de aficionados locales, de la cabecera sur comenzaron a ser removidos de dicha zona, por presunta agresión de la porra de Querétaro y por las escaleras que dan al terreno de juego los reinstalaron en el sector oriente.

En lo futbolístico fue más interesante dicha acción que lo que acontecía en el terreno de juego, ya que Gallos comenzó a hacer tiempo deliberadamente matando por completo cualquier movimiento de los locales.

Los 19 mil 235 aficionados siguieron alentado a los potosinos, sin embargo no reaccionaban pese a leves intentos de los locales pues no lograron coronar jugadas, fue después de estas jugadas cuando se desató la campaña en el terreno de juego.