Sonrientes, campantes, sin miedo al éxito y de más, posaron de lo lindo Xavier Nava Palacios y su equipo de trabajo para la foto del recuerdo, que bien pudiera nombrarse, “comilona tras informe en tiempos de Covid-19”.
Con sede en un terreno sobre la carretera a México a la altura de las Mercedes, ya en donde se ubica la Zona Industrial.
Whisky, tequila, vino tinto, enchiladas, chicharrón, tortas de cochinita y mucho más, es lo primero que se observa en las mesas que aparecen junto a los flamantes funcionarios municipales, que sin miedo al Covid, se les ve sin protocolo alguno, distancia, cubrebocas, gel, etc.
En la foto aparece claramente el festejado, cuál si fuera una quinceañera, Xavier Nava Palacios y el padrino que pagó los focos que compró a sobreprecio y quien seguramente soltó la lana para pagar esta rica y deliciosa (de imaginarse, sino que desperdició de recurso municipal) comilona, Rodrigo Portilla Diaz, para echar las campanas al viento y soñar con el 2021.
Cuidado deberían de tener varios en la gráfica ya que pues a simple vista pertenecen al sector vulnerable de la población, pues esto del Covid-19 no es un juego, aunque sorprende ver en la imagen a quien se esmera por trabajar día a día en contra del virus, como es la directora del DIF, Adriana Urbina y donde además es la dirección en donde existe un alto grado de contagio entre trabajadores municipales, pues la labor de ellos es de vital importancia para apoyar a diversos sectores, al César lo que es del César.
Lo triste y real de la situación es que horas antes en el evento donde llevo a cabo su segundo informe, no se le permitió el ingreso a reporteros, pues la justificación fue el tema sanitario por la pandemia dejándolos por horas y horas en el sol; pero eso en verdad no les importó, pues estuvieron disfrutando alimentos y bebidas entre pláticas y risas a menos de un metro de distancia (la imagen habla por sí sola).
Según un informante incógnito que estuvo al interior de la comilona, las pláticas fueron diversas, desde “fue un evento sencillo pero bonito de mucha clases” referente al informe, “vamos bien para el 2021” y el clásico “la comida esta deliciosa”.
Es aquí y en estos ejemplos que tanto nos dice nuestro sonriente y amable doctor Miguel Lutzow, sobre lo que se vive la ciudad, quien tiene la capacidad de salir a comilonas con el jefe arriesgándose a ellos mismos y a sus gente querida, los que buscan no salir de casa para conservar la salud por el miedo que genera enfermarse, o los que tristemente se disputan entre la vida y la muerte en un hospital a consecuencia del Covid-19.


