San Luis Potosí, SLP.- El diputado del Partido Verde Ecologista de México (PVEM) Edgardo Hernández Contreras, integrante de la Comisión de Haciendo del Estado, evidenció las prácticas crediticias que el Gobierno del Estado ha utilizado desde 2019 para endeudar las arcas públicas, excusándose en el tema de la pandemia por COVID-19, por lo cual dejó en claro que estará vigilante de los reportes trimestrales que entregué el Ejecutivo Estatal
Recordó que el pasado 15 de marzo el Ejecutivo del Estado presentó a la Legislatura el informe de la cuenta pública correspondiente al ejercicio fiscal 2020, sin embargo entre los aspectos relevantes se reflejan un preocupante desequilibrio financiero negativo de mil 342 millones de pesos, esto significa que el gasto fue mayor a los ingresos, lo que ocasiona un déficit en las finanzas públicas que en un principio se había dicho que era de mil millones de pesos, cuando en realidad es de casi mil 400 millones.
En consecuencia este déficit es deja ver el incumplimiento de las disposiciones de la ley de disciplina financiera, ya que también el aspecto presupuestal expone un balance negativo por la cantidad anteriormente señalada, además de lo anterior el Gobierno ha tenido la práctica de contratar financiamientos bancarios a corto plazo para tener liquidez financiera, esto ha llevado al Ejecutivo en el año 2020 a incrementar el endeudamiento con diversas instituciones de crédito por el orden de mil 300 millones de pesos a través de los bancos Bancomer, con 325 millones de pesos; Banco del Bajío 325 millones, y con su banco preferido, Banorte de 650 millones de pesos.
Destacó que según pretende justificar el Ejecutivo la razón que manifiesta para estos créditos es la pandemia, aunque Hernández Contreras aclaró que dicha práctica crediticia ya se venía efectuando desde el año 2019, cuando no existía la pandemia, «no sea tramposo gobernador», ya que la cuenta pública de la Secretaría de Finanzas de ese año se señala que había solicitado dos créditos bancarios a corto plazo a través de banco Santander por 300 billones de pesos, y Banorte por 350 millones de pesos, esto para tener liquidez financiera en ese año, pero esto evidencía negativos balances financieros presupuestales, ya que dejaron que creciera el boquete financiero que hoy se tiene.
Finalmente ente estos datos de la cuenta pública cuestionó sobre que hubiera pasado si el Congreso del Estado hubiera aprobado la solicitud del Gobierno del Estado para refinanciar los principales créditos constitutivos de la deuda, por 700 millones de pesos, cuando ahora resulta que el Ejecutivo tiene créditos bancarios por más de mil 300 millones de pesos que superan el monto proyectado por 600 millones de pesos, lo cual confirma que los argumentos y soportes que presentaron en su momento ante el Congreso del Estado fueron «imprecisos, equivocados y tramposos», lo cual no es de extrañar pues es el comportamiento que la Secretaría de finanzas ha pretendido impulsar para engañar a los integrantes de la Comisión de Hacienda y Gobernación.


