Aunque el criminal, un adolescente de 17 años, pretendió alegar haber sufrido tortura por parte de los policías que lo detuvieron, finalmente la justicia llegó para la familia de Nayely, una joven que estaba por casarse y tener su primer hijo.
El 17 de septiembre del 2014, Nayeli, una empleada de una zapatería, fue asesinada en la capital potosina por su cuñado de 17 años de edad, quien previamente intentó abusar sexualmente de ella en su habitación.
Nayeli formaba parte de una familia de 5 integrantes, su padre, su madre y 3 hermanos, 2 de ellos adolescentes y una de 19 años, quien procreó dos hijos con su pareja, un hombre dos años más joven que ella.
Con mucho entusiasmo, el día 6 de septiembre el novio de Nayeli se presentó en la casa y les dijo a sus suegros que estaban embarazados, que ella tenía 8 semanas de gestación y que se iban a casar, posiblemente en diciembre de ese año o enero de 2015.
El día de los hechos, como cualquier otro, se encontraba en su casa a espera de sus padres, quienes habían viajado a León, Guanajuato para atender distintos asuntos. El padre encabezaba un grupo musical donde trabaja el esposo de su hija.
Alrededor de las 18:00 horas arribó el sujeto, quien encontró al hermano de 11 años de edad, al cual le dio unas monedas para que fuera a las maquinitas y con ello, no hubiera nadie en la casa mientras ingresaba a ver a Nayeli.
En su declaración ministerial, dijo que observó que su cuñada estaba sentada en el sillón viendo la televisión, y él trato de tocarle las piernas, a lo que ella respondió arañándolo de la cara.
Después ella subió a su habitación a donde la siguió y fue ahí donde intentó atacar sexualmente. Ante la negativa, la golpeó en el estómago provocando que se desmayara para luego asfixiarla con un mecate y colgarla de una viga, para aparentar un suicidio.
“Se me fue el avión, como si anduviera loco como que me se sentía desesperado de hacerle daño a porque ella no quería acceder, ni seguir adelante a tener relaciones sexuales conmigo, y por eso yo me enoje mucho”, declaró el asesino al Ministerio Público.
CLAVES DEL CASO
El feminicida le provocó insuficiencia respiratoria aguda y asfixia al estrangularla y golpearla en diferentes partes del cuerpo, que trajo como consecuencia la muerte, siendo éstas las causas determinantes del fallecimiento de Nayeli, determinó el dictamen de necropsia.
Dentro de las testimoniales, el hermano de 11 años narró que su cuñado llegó a su casa, le dio dinero para ir a las maquinitas; después de varios minutos regresó a casa y vio todo desordenado, por lo que se asomó por la puerta trasera, pero no vio a ninguna persona extraña.
Por su parte, la hermana 13 años dijo que observó mucho tiradero, después subió a su cuarto y vio el de Nayeli que estaba oscuro y ella sentada, le empezó a hablar y no le contestaba; le puso la luz del celular en la cara y notó que tenía un listón blanco, estaba amarrada.
“Me baje asustada y les avise a mis papás, y mis papás subieron y subió primero mi hermano, y prendieron el foco y le trataron de quitar el listón del cuello y no se podía, porque tenía muchas vueltas”, comentó.
Posteriormente, la hermana de 19 años informó que al acudir a la casa de sus padres observó que los policías estaban hablando con su pareja y le hacían preguntas, sobre todo, porque presentaba rasguños en la cara, lo que les pareció extraño, y dado que no le comentó que fuera a ir a la casa de su mamá.
Como antecedente, la policía municipal capitalina encontró que tenía una orden de investigación, por el delito de violación, siendo señalado como presunto responsable con numero de asunto APP-419/2014.
Para el Ministerio Público, el criminal tenía toda la intención de privar de la vida a la joven, ya que previamente maquinó su acción de que al estar sola tenía la intención de sostener relaciones sexuales con ella y al no lograrlo la agredió físicamente hasta producirle la muerte.
GRAN DOLOR, POCA JUSTICIA
Ello consta, en la sentencia de María Luisa Pérez Ríos, Juez Especializada en Adolescentes y Ejecución de Medidas del Sistema Tradicional, dentro del expediente 80/2014 que encontró culpable al adolescente de los delitos de feminicidio y aborto.
Pese a la gravedad de los crímenes, el 10 de enero de 2021 solo se le impuso como medida definitiva un internamiento definitivo de 5 cinco años por tratarse de una persona menor de 18 años.
Así como el pago de la reparación del daño material por la cantidad de 23 mil 137 pesos y el pago de la reparación del daño moral por un monto de 191 mil 310 pesos, precisa el fallo publicado por el Supremo Tribunal de Justicia del Estado (STJE).


