Independiente del partido que provengan, todos los políticos suelen tener varias características en común y así sucede con la panista que, de ser la impulsora de la criminalización del aborto en el estado como parte de la “herencia maldita” hoy pretende gobernar el principal municipio del estado con el apoyo del movimiento gallardista.
Después de 26 años de militancia en los conservadores y doble cara del Partido Acción Nacional (PAN), en febrero de 2021 Sonia Mendoza Díaz decidió sumarse a las filas del Verde Ecologista de México y después de casi 3 años de ganarse la confianza del líder moral Ricardo Gallardo Cardona ahora busca gobernar la capital… pero ¿De verdad está purificada o simplemente por seguir en el poder?
Un breve recuento de su paso como integrante de los fifís blanquiazules, da cuenta que destacó por diversos temas propios de su función pública, sin embargo, muchos la llevaron a mantenerse en el ojo del huracán y cuestionar su eficiencia como representante popular.
Remontémonos al 22 de noviembre de 2013 cuando como senadora y junto a otros legisladores presentó una iniciativa para la regulación de manifestaciones, que, entre otras condiciones, planteó que se realizaran entre las 11:00 y las 18:00 horas y con previo aviso de 72 horas.
Desde luego que el chistecito no causó gracia, porque puso en alerta a los gremios sindicales y a la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH) por su obvia inconstitucionalidad. Ese tipo de sugerencias ya comenzaban a cuestionar su actuar en la función pública.
En abril de 2015 fue denunciada por José Guadalupe Durón Santillán del Partido Revolucionario Institucional (PRI) por el supuesto rebase de los topes de gastos de campaña de la candidatura a la gubernatura del estado… al final fue exonerada por el Instituto Nacional Electoral (INE).
Pero ahí no acabó el asunto en ese período electoral, porque si bien todos saben que al final perdió la elección ante el priista Juan Manuel Carreras López, no destacó mucho por sus propuestas, sino por el excesivo Photoshop utilizado en varias de sus imágenes publicitarias que inundaron el estado.
No está de más recordar que el gobernador Gallardo ha criticado fuertemente ese tipo de tácticas políticas de las y los aspirantes, mostrando una imagen alejada de toda realidad.
Pese a la derrota se reintegró al Senado de la República, donde presento varias iniciativas, algunas procedentes y muchas otras desechadas, pero casi término del año rompió las redes al convertirse en una Lady.
El 31 de diciembre de 2015, los cibernautas de Facebook y otras plataformas la tundieron y la bautizaron como #LadyBandera, ya que posteó una fotografía donde aparece frente a una Bandera de México con nombre bordado en letras doradas encima del Escudo Nacional.
Aunque trató de justificarse como lo hacen todos los políticos, surgieron cuestionamientos sobre si sus acciones no representaron una violación a la ley que regula el uso de los símbolos patrios. No se sancionó, pero quedó evidenciado su egocentrismo y falta de respeto a la Bandera Nacional.
En unos de sus últimos encargos públicos, o sea, ya como diputada local formó parte de una legislatura ineficaz, señalada de corrupción y carente de habilidades para legislar con profesionalismo y ética.
En octubre del año 2020, la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) declaró inválida la reforma que Mendoza Díaz y otros 27 diputados aprobaron sobre la Ley Electoral del Estado.
El máximo tribunal mexicano determinó que el instrumento legislativo resultó inconstitucional, ya que el Congreso del Estado no llevó a cabo una consulta previa e informada a los pueblos y las comunidades indígenas y afromexicanas.
Después de todo lo anterior bien vale cuestionar y reflexionar si la hoy diputada federal realmente es la persona ideal para representar los valores que pretende el movimiento gallardista en San Luis Potosí.


