21 julio, 2026

Crónica sensorial: Saboreando a San Luis Potosí a través de la experiencia gastronómica

12 marzo, 2024

Compartir nota:

Facebook
Twitter
WhatsApp

San Luis Potosí, SLP .- La experiencia empieza con un recorrido, en esta ocasión fue desde la fuente del Jardín de San Francisco (o jardín Guerrero) hasta el establecimiento, que de acuerdo con Google Maps queda a unos 100 metros de distancia. Sin embargo, como el sentido de la vista es anulado, la ansiedad de cada persona puede hacer que esos 100 metros se transformen en 5 kilómetros al caminar a ciegas.

Durante este “viaje” se sobre estimula el sentido del oído, y es fácil perder la referencia espacial. Aunque solo son 100 metros, en esa distancia es posible perderse si nunca has analizado la ruta con otro sentido que no sea la vista.

El primer obstáculo son 3 escalones, nada fuera de lo ordinario, salvo que en esta ocasión debes sentir el movimiento de la persona que va frente a ti guiándote, pero sin la percepción de la distancia. Por lo tanto, debes deslizar ligeramente el pie hacia el escalón y después subir.

Ya en el interior de la cervecería, es doblemente fácil desorientarse, pues, aunque solo hay 3 mesas, tantas voces alrededor dan la impresión de que son más largas, con por lo menos 4 personas de cada lado y una más en los extremos.

Luego de una breve explicación de como localizar la bebida a las 2, el tenedor y el cuchillo a las 3 y la cuchara a las 9, como en las manecillas del reloj, sirvieron la primera cerveza con un fuerte olor a cítricos, con un toque de mango, que acompañaba una suprema de mandarina dulce, y una rodaja de naranja muy ácida o una rodaja de limón muy dulce, que combinan con la cerveza y contrastan con la tostada de aguachile

La segunda entrada fue protagonizada por una cerveza seca con sabor a avellana y un fuerte olor a café, que se combinaba con el aroma del epazote presente en una crema de frijoles y una enchilada potosina frita que combina el aroma con las texturas.

Como tercer tiempo se presentó un mezcal fresco con un sabor fresco que acompañó un sope de chicharrón con queso. Más allá del sabor del mezcal, se pudieron detonar otros aspectos como su aroma, luego de volatilizar el alcohol presente con aíre fresco, para hacer más presente su aroma.

El cuarto tiempo fue un mezcal dulce reposado en barrica durante 6 meses, con un sabor más fuerte que se refresca al volatilizarlo en la boca, con una correcta respiración, acompañado con un chocolate envinado, sino te dicen que la jalea que trae en el interior es con tamarindo, puede saber a diversos frutos rojos.

Finalmente sirven una capirotada con un fuerte olor a canela y anís y una combinación de sabor endulzada con plátano y acompañado con una cerveza fresca con un sabor dulce.

Todo esto siempre acompañado por una persona ciega o débil visual, que te ayuda durante toda la experiencia a descubrir tu comida mediante el tacto y conocerla mejor a través de la combinación de los sentidos del olfato y el gusto.