22 julio, 2026

Los Cerebros, un cáncer con metástasis en la General I. Martínez

17 junio, 2024

Compartir nota:

Facebook
Twitter
WhatsApp

Pasan las administraciones que prometen atender las problemáticas que más le aqueja a la ciudadanía, sin embargo, parece que en materia de seguridad y cohesión social es tema perdido, porque existen colonias donde no conocen la paz.

Una cosa es el barrio, cuyo concepto enaltece la hermandad, la colaboración y la empatía vecinal, y otra la pandilla, una estructura social que, si bien implica mucha desigualdad social, también genera grandes daños colaterales, tal como les sucede a los colonos de la General I. Martínez.

Estigmatizada porque su nombre casi siempre sale en las portadas policiacas de los periódicos locales, ya sea por detención de narcomenudistas, atracos a transeúntes y homicidios en riñas, esta zona habitacional no ha logrado curarse del cáncer que la corroe: Los Cerebros.

Según versiones de la ciudadanía -que diariamente lidia con ellos-, se trata de un grupo pandilleril de antaño, integrado por alrededor de 30 miembros, dedicados no solo a caguamear y perder el tiempo, sino a cometer crímenes de diferente índole.

Desgraciadamente hace más de una década enlutaron a una familia y dejaron en condiciones complicadas de salud a dos de sus víctimas. De ese crimen, solo uno de los pandilleros fue sentenciado a 5 años, 8 meses y 27 días de prisión por homicidio y homicidio en grado de tentativa, según consta en el proceso judicial 25/2023.

DESTROZANDO VIDAS

El 19 de agosto del 2012 entre las 19:00 y 19:30 horas Pedro se encontraba en compañía de su hermano Julio en la casa de su abuela, ubicada en la colonia General I. Martínez.

Minutos después Julio decidió ir a la tienda, localizada a cuatro o cinco casas, cuando de forma repentina lo interceptaron cerca de nueve integrantes de Los Cerebros, pandilla que suele reunirse en la calle Malinche entre las calles de Arquitos y Francisco Naranjos.

Ante la intimidación, Julio se opuso y fue así que surgió una riña desigual, ya que los pandilleros se le fueron encima con palos, fierros puntiagudos, patadas, puñetazos y cuando no pudieron con él, utilizaron armas de fuego.

Al escuchar cerca de cuatro disparos, Pedro salió de la casa de su abuela para ver qué sucedía, pero para su mala fortuna observó que se trataba de Julio, quien estaba siendo agredido por los pandilleros.

“Al ver esto me deje ir auxiliar a mi hermano porque veo que los tipos traen tubos y palos, y cuando veo a mi hermano él sólo que se hacía para atrás para atrás y cubriéndose con sus manos, porque eran muchos los sujetos, yo mismo peleé con ellos quitándome el cinturón para defenderme, pero en un momento se dividen se van de 4 a 5 con él y los restantes se quedan conmigo”, relató Pedro ante el Ministerio Público.

Debido a que varios vecinos intervinieron porque los conocían, los delincuentes corrieron dejando a Julio lesionado, momento que Pedro aprovechó para ayudarlo a rastras a la casa de su abuela, sin embargo, uno de los pandilleros regresó y le disparó por la espalda provocando que se le cayera.

Minuto después arribaron los paramédicos de la Cruz Roja para auxiliarlos y trasladarlos al Hospital Central “Ignacio Morones Prieto”. Fue así que Pedro sobrevivió y Julio falleció el 29 de agosto del 2012 por un paro respiratorio cardiopulmonar, derivado del disparo, lesiones en la cara y 7 lesiones internas.

MÁS DAÑO

En esa misma calle, Luciano, un amigo de Luis también fue agredido cuando caminaba hacia dentro de la colonia por la calle Cofre de Perote. Los criminales lo alcanzaron, uno se le emparejo con la pistola y le disparó en el costado derecho mientras le decía “te vas a morir”.

Pese a la lesión siguió caminando por la orilla de la calle al tiempo que los demás sujetos le aventaban botellas de vidrio y palazos para tumbarlo. Aunque hizo esfuerzo para soportar perdió el conocimiento metros más adelante.

Tras recuperarse y presentar la denuncia penal ante la entonces Procuraduría General de Justicia del Estado (PGJE), declaró que de entre los agresores identificó a “El Barry”, “El Pelón” y “El Juny”.

“Derivado del disparo perdí completamente mi riñón derecho, por lo que he visto disminuida mi capacidad física; ya que quede mal y debo de tener mucho cuidado con mi salud y atención especial”, señaló en su declaración.