Washington D.C.-El presidente Donald Trump confirmó que, según lo previsto, los aranceles sobre las importaciones provenientes de Canadá y México entrarán en vigor el próximo 4 de marzo.
La medida tiene como objetivo presionar a ambos países para que frenen el flujo de drogas, especialmente el fentanilo, hacia Estados Unidos. Trump, quien ha sido enfático en su lucha contra el narcotráfico, advirtió que estos gravámenes se mantendrán hasta que se logren avances significativos en la reducción de dicho flujo.
En una publicación en su red social Truth Social, Trump también anunció que China enfrentará un arancel adicional del 10% sobre todos sus productos, lo que se sumará al arancel ya impuesto a principios de este mes. “Las drogas siguen entrando en nuestro país desde México y Canadá a niveles muy elevados e inaceptables”, escribió el presidente. Agregó que un gran porcentaje de estas sustancias, especialmente el fentanilo, provienen de China. “Este gravamen es necesario hasta que el flujo de drogas se detenga o se limite seriamente”, añadió.
El mandatario estadounidense resaltó en el Despacho Oval que, si bien se han logrado avances en la reducción de la migración, la situación con las drogas sigue siendo un problema grave. “Las drogas siguen entrando en nuestro país, matando a cientos de miles de personas”, comentó, reafirmando su postura de que se deben tomar medidas más severas para abordar este flagelo.
El anuncio de Trump llega luego de una serie de amenazas previas a México, Canadá y China. A principios de febrero, el presidente había anticipado la imposición de aranceles a todos los productos de estos tres países, pero suspendió temporalmente la medida tras compromisos por parte de México y Canadá de enviar más tropas a la frontera y tomar acciones más decididas en el control del fentanilo, como el nombramiento de un «zar del fentanilo» en Canadá. Sin embargo, la promesa de aranceles adicionales a China sigue firme, lo que ha generado tensiones comerciales.
El aumento de los aranceles a los productos chinos será del 10%, lo que eleva el total de los aranceles sobre mercancías provenientes de China de un 10% a un 20%. Esta medida, que no había sido anunciada previamente, se aplicará sobre una gama de productos que incluye desde piezas de automóviles hasta dispositivos médicos, verduras y ropa. El gobierno chino ya ha respondido con represalias, lo que ha incrementado la tensión comercial entre ambos países.
Desde que Trump reveló sus planes para imponer aranceles a México, Canadá y China a finales de enero, ambos gobiernos de América del Norte han trabajado arduamente para reducir las tensiones, destacando sus esfuerzos en la lucha contra el narcotráfico y la migración. Por el contrario, las respuestas de China han sido más moderadas, lo que podría interpretarse como un intento de evitar una mayor escalada de la disputa económica.
La medida de Trump no solo amenaza con agudizar las relaciones diplomáticas, sino que también podría generar nuevos desafíos para las empresas estadounidenses que dependen de las importaciones de estos países. En particular, las empresas que importan productos de alto volumen, como partes de automóviles y textiles, tendrán que enfrentarse a los costos adicionales derivados de estos aranceles.
Con la entrada en vigor de los nuevos gravámenes el 4 de marzo, queda por ver si la presión sobre Canadá, México y China dará resultados concretos en la lucha contra el tráfico de drogas, o si, por el contrario, se intensificarán las disputas comerciales y diplomáticas que ya afectan a los mercados internacionales.


