De todos los problemas que debe resolver la administración estatal, la prevención y reinserción social es de lo más complicado, prueba de ello es que algunos centros penitenciarios no han podido alcanzar un buen nivel operatividad.
En 3 años de evaluación el sistema penitenciario potosino ha reportado progreso, pero algunas instituciones como el Centro Estatal de Reinserción Social (CERESO) de Ciudad Valles reporta altibajos particulares de solucionar.
Así lo expone una revisión al contenido de los Diagnósticos Nacional de Supervisión Penitenciaria de las ediciones 2022, 2033 y 2024, a cargo de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH).
De acuerdo con el reporte del 2022, hasta esa anualidad el centro carcelario obtuvo una calificación de 6.03 puntos de 10 posibles siendo sus mejores números en aspectos que garantizan la integridad de las personas privadas de la libertad y garantía de una estancia digna.
Sin embargo, lo peor viene a continuación, pues detectó deficiencias en los servicios de salud; insuficiencia de programas para la prevención y atención de incidentes violentos; e insuficiencia de vías para la remisión de quejas de probables violaciones a los derechos humanos.
Así como deficiencias en la alimentación; condiciones materiales e higiene de instalaciones para alojar a las personas privadas de la libertad; inexistencia o deficientes condiciones materiales e higiene de la cocina y/o comedores; e inexistencia o deficientes condiciones materiales e higiene del área médica.
Dentro de lo que más llama la atención fue: deficiencias en el procedimiento para la imposición de las sanciones disciplinarias, insuficiencia de personal de seguridad y custodia y presencia de actividades ilícitas.
A LA BAJA
Un año después la situación empeoró para el principal penal de la Zona Huasteca, pues si bien fue mínimo el decremento de puntaje, la evaluación disminuyó a 6.01 puntos, es decir, 0.02 centésimas.
En materia de gobernabilidad, advirtió deficiencias en el procedimiento para la imposición de las sanciones disciplinarias, insuficiencia de personal de seguridad y custodia, y nuevamente presencia de actividades ilícitas. E insuficiencia de programas para la prevención y atención de incidentes violentos; insuficiencia de vías para la remisión de quejas de probables violaciones a los derechos humanos; deficientes condiciones materiales e higiene de instalaciones para alojar a las personas privadas; e inexistencia o deficientes condiciones materiales e higiene de instalaciones para la comunicación con el exterior.
UNA LUZ DE ESPERANZA
Para fortuna del gabinete de seguridad, la calificación de este 2024 resultó favorable al llegar 6.38 puntos, pero por tercer año consecutivo persistió la presencia de actividades delictivas e insuficiencia de personal de seguridad y custodia.
El Diagnóstico Nacional destacó que mejoró el CERESO vallense en la distribución de personas privadas de la libertad y el número de personas privadas de la libertad en relación a la capacidad del centro.
Subrayó que observó una apropiada condición demateriales e higiene de instalaciones del área médica; condiciones materiales e higiene de instalaciones para la comunicación con el exterior; y existencia y capacidad de instalaciones necesarias para el funcionamiento del centro.
Uno de los logros más importantes correspondió a la inexistencia de cobros (extorsión y/o sobornos) y la existencia de normatividad que rige al centro (reglamentos, manuales, lineamientos y disposiciones aplicables; su difusión y actualización).
“La CNDH ha observado que, los centros penitenciarios estatales visitados durante este año presentan importantes áreas de oportunidad en los servicios y atención diferenciada y especializada que deben brindar a las mujeres que viven con sus hijas e hijos”, finalizó.


