México.- Desde este 29 de marzo, entró en vigor un nuevo plan impulsado por el gobierno federal con el objetivo de promover una vida saludable en las escuelas de México. La medida, que establece sanciones severas, busca erradicar la comercialización y promoción de estilos de vida no saludables, especialmente en lo que respecta a la alimentación de los estudiantes. De acuerdo con el artículo 170 de la Ley General de Educación, las autoridades educativas que permitan estas prácticas se expondrán a multas que van desde los 11 mil 314 pesos hasta los 113 mil 140 pesos, además de la revocación o retiro de la validez oficial de los estudios impartidos.
La diputada federal por Morena, Cintia Cuevas Sánchez, ha destacado la importancia de este plan, subrayando la necesidad de poner atención en la alimentación de los niños para prevenir problemas de salud graves como diabetes, hipertensión, obesidad y sobrepeso, que en muchos casos afectan a los adultos de hoy. “Si todos nos comprometemos con estas medidas de medicina preventiva, podemos hacer algo hermoso por nuestras niñas y nuestros niños para evitar que más adelante sean víctimas de enfermedades que arruinan la calidad de vida”, dijo la diputada.
Cuevas Sánchez recordó que durante la pandemia por Covid-19, México se vio gravemente afectado por su alta tasa de enfermedades crónico-degenerativas, en gran parte debido a una dieta poco saludable y el consumo irresponsable de productos ricos en sodio, azúcares y grasas saturadas. «Por muchos años, se ha permitido el consumo irresponsable sin medidas adecuadas para alertar a la población sobre los riesgos de estos alimentos», señaló.
La Secretaría de Salud será responsable de proporcionar capacitaciones sobre sistemas alimentarios y nutrición al personal docente y los padres de familia, involucrando a los estudiantes para que también comprendan la importancia de una dieta balanceada. Además, se ofrecerán guías y manuales sobre cómo operar los comités de alimentación en las instituciones educativas, que estarán integrados por la comunidad escolar.
La vigilancia del cumplimiento de esta medida recaerá en la Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (COFEPRIS), que se encargará de realizar verificaciones y asegurar que no se comercialicen alimentos chatarra en las escuelas. También se promoverá la implementación de programas de revisión en los establecimientos de alimentos y bebidas dentro de los planteles educativos.
Alimentos permitidos:
– Frutas y verduras frescas
– Agua natural, agua de fruta, atole o champurrado
– Leguminosas como frijoles, garbanzos, habas y lentejas
– Tubérculos (papa y camote sin azúcar, sal o grasa añadida)
– Lácteos bajos en grasas sin edulcorantes
– Carnes magras como pollo sin piel, pavo y pescado (horneados, cocidos o asados)
– Cereales integrales (maíz, amaranto, avena, trigo)
– Yogurt natural, sin sellos o leyendas
– Cacahuate con cáscara
– Habas enchiladas
– Elote o esquites con limón
– Palomitas naturales
– Pasitas
– Alegrías (obleas con pepitas)
Alimentos prohibidos:
– Alimentos con grasas saturadas como frituras y botanas
– Cereales de caja con azúcares añadidos y edulcorantes
– Bebidas azucaradas como refrescos, bebidas energéticas y jugos artificiales, edulcorantes o con cafeína
– Frutas y verduras enlatadas, ya sean fritas, con azúcar, sal añadida o con almíbar
– Productos con sellos de advertencia por exceso de macronutrientes, según la modificación a la NOM-051-SCFI/SSA1-2010
Este plan tiene como objetivo mejorar la salud pública de la población infantil mexicana y reducir la incidencia de enfermedades relacionadas con una mala alimentación, contribuyendo al bienestar de los estudiantes y al desarrollo de una cultura más saludable en las instituciones educativas.


