Ciudad de México.-Organizaciones internacionales como Save the Children y Plan Internacional lanzaron una seria advertencia sobre la crítica situación que enfrentan los niños, niñas y adolescentes migrantes que cruzan México rumbo a Estados Unidos. En un informe reciente, detallaron cómo la falta de recursos, la saturación de albergues y el cierre de oficinas del ACNUR han dejado a miles de menores completamente desprotegidos.
“Vienen huyendo de la violencia y se encuentran con más violencia”, afirmó Arturo Estrada, representante de Plan Internacional en México. Según señaló, la reducción de servicios básicos y el colapso del sistema de protección han dejado a estos menores vulnerables ante agresiones, abusos y condiciones de vida inhumanas.
El estudio revela que la infancia migrante enfrenta tres tipos de violencia a lo largo de su travesía: violencia estructural(como la pobreza o la falta de acceso a salud y educación), violencia institucional (por parte de autoridades o instituciones) y graves afectaciones físicas, emocionales y sociales.
“Durante su tránsito enfrentan múltiples formas de violencia, cuyas consecuencias marcan su desarrollo para siempre”, explicó Carmen Elena Alemán, directora regional de Plan Internacional para América Latina y el Caribe.
Las causas de esta movilidad infantil son variadas, pero dominan la reunificación familiar (34.8%), el escape de situaciones de riesgo (21.3%) y el desplazamiento por violencia (12.3%). En todos los casos, el respeto a sus derechos humanos se ve gravemente comprometido.
Uno de los efectos más devastadores es la exclusión del sistema educativo. De acuerdo con la investigadora Eugenia Morales, del programa de Derechos Humanos de la Universidad Iberoamericana, “más del 70% de niñas, niños y adolescentes que asistían a la escuela en sus lugares de origen, quedaron completamente excluidos del sistema educativo tras migrar”.
Las organizaciones firmantes hicieron un llamado urgente a las autoridades mexicanas y a la comunidad internacional para reforzar los apoyos a la niñez migrante, garantizar su protección efectiva y asegurar que no sigan siendo invisibilizados en medio de una creciente crisis humanitaria.


