Cuilápam de Guerrero, Oaxaca.- La organización defensora de animales Peludos Desamparados A.C.denunció un acto de crueldad que ha conmocionado a la comunidad oaxaqueña: dos perritos fueron atacados con un líquido corrosivo, presuntamente ácido, dentro de una vivienda ubicada en la calle Campesina de Cuilápam. El responsable habría sido un hombre identificado como Jeremie, de nacionalidad extranjera, según lo informado por la organización.
El ataque, ocurrido el pasado 18 de mayo, fue documentado por una cámara de seguridad y difundido ampliamente en redes sociales, provocando una ola de indignación. En el video se observa a un sujeto con sudadera negra y mochila en la espalda —donde supuestamente llevaba el ácido— ingresar al domicilio, observar la cámara y luego continuar su camino, momentos antes del ataque.
“Lesiones severas y posible pérdida de la vista”
De acuerdo con Peludos Desamparados, el líquido arrojado causó graves heridas a los dos perros, incluyendo quemaduras severas en distintas partes del cuerpo y posible pérdida de visión. La organización, citando a la familia de los animales, señala que el acto fue deliberado y sin provocación.
“El sujeto ingresó con una bomba llena de líquido corrosivo y roció a los perros de forma intencional”, indicó la agrupación en su comunicado.
Silencio oficial y exigencia de justicia
Pese a la gravedad del hecho y la viralización del caso en redes sociales, las autoridades estatales no han emitido declaraciones oficiales hasta el momento. No obstante, Peludos Desamparados ha solicitado públicamente a la presidenta municipal de Cuilápam, Mayra Silva, que intervenga y esclarezca el caso.
Miles de usuarios en plataformas digitales han expresado su repudio bajo etiquetas como #JusticiaParaLosPerritos y #NoAlMaltratoAnimal, exigiendo la pronta identificación y detención del presunto agresor.
Delito grave en Oaxaca
Desde junio de 2024, el maltrato animal en Oaxaca es considerado un delito grave. Las reformas al Código Penal establecen penas de hasta cinco años de prisión por agresiones y hasta ocho años sin derecho a fianza si se demuestra que hubo crueldad extrema o intención de asesinato.
Este caso podría convertirse en un referente para la aplicación estricta de estas leyes, que buscan frenar una problemática aún persistente en diversas regiones del estado.
“No podemos permitir que este tipo de actos queden impunes. Lo ocurrido en Cuilápam es un crimen y debe tratarse como tal”, concluyó Peludos Desamparados en su llamado a las autoridades.


