Seyé, Yucatán.-Una nueva intoxicación masiva ha encendido las alertas sanitarias en el municipio de Seyé, donde al menos 30 personas resultaron afectadas tras consumir alimentos en un puesto ambulante de tacos de cabeza de res instalado afuera del mercado municipal.
Los hechos ocurrieron el pasado domingo 1 de junio, cuando los afectados comenzaron a presentar síntomas como vómito, cólicos intensos y diarrea pocas horas después de ingerir los alimentos. Todos fueron atendidos en el Centro de Salud municipal; hasta el momento, no se ha reportado ninguna persona hospitalizada.
“Me trajeron mis hijos tacos y yo al rato me sentía así, tenía cólicos, me dieron vómitos, diarrea, pero diarrea en chorros… mi esposo lo están llevando, estaba grave él, y también muchos de la iglesia los llevaron”, relató Yoli Pech, una de las personas afectadas.
El puesto ambulante señalado por los testimonios ciudadanos no se encontraba en el lugar este lunes, ya que, según testigos, solo se instala los domingos. Tampoco se ha hecho presente hasta ahora ninguna brigada de salud estatal o federal en la zona.
La alcaldesa de Seyé, Wendy Cauich, confirmó que los afectados fueron atendidos y que el ayuntamiento se mantiene alerta en caso de que surjan nuevos casos. Por su parte, Karla Keb, enfermera encargada del ayuntamiento, declaró: “Al momento se habla de cabeza de res preparada en tacos, pero no podemos decir que fue en sí… Los afectados presentaron síntomas que son vómitos y diarrea”.
Mientras tanto, el incidente ha provocado una confrontación política. La bancada de regidores del partido Morena en el Ayuntamiento de Seyé emitió un comunicado en el que lamentan lo ocurrido y niegan que su oposición a la designación de verificadores —acusados de clausurar negocios con cobros excesivos— tenga como objetivo entorpecer la vigilancia sanitaria.
“Condenamos que se utilice una situación de salud delicada para politizar, mentir y atacar a la oposición, en vez de asumir la responsabilidad administrativa que corresponde a la autoridad en funciones”, señala el comunicado.
La intoxicación ha dejado al descubierto la fragilidad de los sistemas de control sanitario en puestos de comida ambulante, especialmente en municipios donde las disputas políticas interfieren con los mecanismos de vigilancia.
Mientras los afectados se recuperan, los ciudadanos exigen respuestas y medidas concretas que prevengan futuras tragedias.
Autoridades locales han prometido investigar a fondo el caso, aunque la ausencia del puesto responsable y la falta de seguimiento por parte de brigadas de salud complican las acciones inmediatas.


