Potosí, Bolivia – Un caso de extrema violencia ha conmocionado a la sociedad boliviana e indignado a la comunidad internacional. Una madre fue arrestada luego de que presuntamente asesinara a sus dos hijos, de 4 y 7 años de edad, sumergiéndolos en un tambo con agua tras sufrir un ataque de furia, motivado por no encontrar con quién dejarlos para asistir a una fiesta.
Según los primeros informes de la policía local, el trágico suceso tuvo lugar en una vivienda de la ciudad de Potosí. La mujer, cuya identidad aún no ha sido revelada oficialmente, habría golpeado brutalmente a los menores antes de ahogarlos. El crimen fue descubierto por el padre biológico de los niños, quien al llegar al domicilio encontró los cuerpos sin vida sumergidos en el recipiente con agua.
El caso ha generado una ola de indignación en redes sociales, donde las imágenes del lugar del crimen comenzaron a circular pocas horas después del hallazgo. Organismos de derechos humanos y colectivos de protección a la infancia han exigido justicia inmediata, además de una investigación profunda sobre el entorno familiar y la salud mental de la madre.
El caso ha encendido nuevamente el debate sobre la violencia intrafamiliar, la salud mental y la responsabilidad del Estado en la protección de la niñez. Mientras tanto, la madre permanece detenida a la espera de su audiencia de medidas cautelares, y el país sigue consternado por la brutal pérdida de dos vidas inocentes.


