Zapopan, Jalisco. — Una fuerte tormenta registrada la noche del martes en la colonia La Martinica dejó como saldo la muerte de una bebé de apenas tres meses de edad, luego de que una barda colapsara y el agua inundara el lugar donde se refugiaban varias personas.
El trágico incidente ocurrió en el cruce de Paseo de los Manzanos y Laurel, al interior de una fábrica de bolsas. En el lugar se encontraban cinco adultos y siete menores cuando la lluvia azotó con fuerza y una barda cedió ante la presión del agua, sepultando parcialmente a quienes se encontraban dentro.
De acuerdo con testigos, la madre de la menor, en medio de gritos de desesperación, pedía auxilio mientras sostenía a otro de sus hijos en brazos. Vecinos y empleados de la funeraria Providencia, ubicada a unos metros, acudieron de inmediato en su ayuda y lograron rescatar a la bebé de entre los escombros.
Personal de Servicios Médicos Municipales y del Sistema de Atención Médica de Urgencias (SAMU) intentaron reanimar a la pequeña durante más de una hora, aplicando maniobras de RCP para extraerle el agua de los pulmones. Posteriormente, fue trasladada en estado crítico a la Cruz Verde Norte, donde finalmente se confirmó su fallecimiento.
“En cuestión de minutos el agua subió hasta metro y medio… la corriente tumbó la puerta y empezó a arrasar con todo. Luego escuchamos los gritos de una señora, desesperada porque uno de sus hijos estaba atrapado”, relató un testigo que participó en las labores de rescate.
Otro menor, de 4 años de edad, también resultó gravemente herido y continúa recibiendo atención médica. Los demás adultos y niños presentes no sufrieron lesiones de consideración.
Los propietarios de la funeraria Providencia informaron que ofrecerán sin costo los servicios funerarios a la familia afectada, en señal de solidaridad con sus vecinos. “Aunque hicimos todo lo posible, no se logró salvar a la pequeña”, lamentaron.
La tormenta provocó una intensa movilización de cuerpos de emergencia. Elementos de Protección Civil y Bomberos de Zapopan, Guadalajara y del Estado trabajaron durante horas en las labores de apoyo, control de daños y evaluación estructural.
Este lamentable caso reabre el debate sobre las condiciones de seguridad en zonas vulnerables a inundaciones, así como la urgente necesidad de reforzar la infraestructura urbana ante fenómenos climáticos extremos.


