La Paz, Estado de México. – Lo que comenzó como un préstamo entre vecinos terminó en una de las tragedias más dolorosas que ha conmocionado al Estado de México: Fernandito, un niño de 5 años, fue hallado sin vida este lunes, tras haber sido sustraído de los brazos de su madre como una supuesta “garantía” por una deuda de mil pesos.
El caso ha encendido la indignación social. De acuerdo con versiones preliminares, la madre del menor habría recibido un préstamo de mil pesos por parte de unos vecinos en la colonia El Salado, en el municipio de La Paz. Al no poder pagar a tiempo, estas personas —presuntamente una pareja— exigieron que el niño les fuera entregado como forma de presión para saldar la deuda.
Los hechos ocurrieron el pasado fin de semana. La madre, en situación de vulnerabilidad, accedió momentáneamente bajo coacción, esperando recuperar pronto al niño. Sin embargo, al intentar recuperarlo, los prestamistas se negaron a devolverlo y posteriormente desaparecieron.
Tras la denuncia presentada por la familia, las autoridades iniciaron un operativo de búsqueda. El lunes, lamentablemente, el cuerpo sin vida del pequeño Fernandito fue localizado en un inmueble cercano, lo que confirmó los peores temores.
La Fiscalía General de Justicia del Estado de México ya abrió una carpeta de investigación por homicidio y privación ilegal de la libertad, y confirmó que hay personas detenidas en relación con el caso.
“Esto no es sólo un crimen, es una tragedia profundamente inhumana. Nada justifica que un menor sea usado como moneda de cambio”, declaró una fuente cercana al caso.
Vecinos del lugar han organizado vigilias y manifestaciones exigiendo justicia para Fernandito, mientras en redes sociales se multiplica el clamor por una revisión urgente a los sistemas de apoyo social y a los casos de préstamos informales que derivan en abusos.
El caso ha reavivado el debate sobre la violencia estructural que afecta a las familias en situación de pobreza, así como la necesidad de reforzar la protección de la infancia en contextos de riesgo.
Fernandito ya no está, pero su historia ha estremecido al país. Hoy, más que nunca, se exige justicia con toda la fuerza de la ley.


